Iglesia de la Sagrada Familia

EDIFICACIÓN RELIGIOSA

c) La Gloria 37

Javier González de Riancho Mazo

Obra Social Caja de Ahorros de Santander /1961

Elena Maza Pérez

Tras el incendio de la ciudad en 1941, muchas familias de pescadores que perdieron sus casas se vieron obligados a trasladarse a el que fue uno de los barrios más degradados de la periferia de Santander. Contaba tras la guerra civil con una capilla escuela, habilitándose para ese fin el cine Radio Cinema, un edificio que proyectó en 1928 Javier González Riancho. Tres décadas más tarde, fue su hijo Javier González de Riancho Mazo el encargado de proyectar la nueva iglesia del barrio.

Desde 1960 se redactaron varios proyectos, pero fracasaron las gestiones para adquirir el solar. Distintas Administraciones cedieron los terrenos de lo que había sido un refugio de la guerra en la carretera de Monte-Corbán donde definitivamente se levantó el centro parroquial. La obra social Caja de Ahorros de Santander costeó las obras que fueron inauguradas el primero de mayo de 1963.

La primera impresión al acercarse a esta iglesia es de que está al revés, y es posible que un proyecto anterior se mantuviera con pequeños cambios para adaptarlo a la nueva parcela. El centro parroquial se organiza en una disposición en ele, en un brazo un tempo y en el otro un edificio de salón de actos y la vivienda que se adosa al muro sur de la iglesia con el soportal del salón hoy cerrado y que funciona como recibidor y despacho.

Los edificios acotan un espacio ajardinado bien orientado por donde todo indica debían ser los accesos, sin embargo, la iglesia presenta hacia la carretera lo que debía ser el volumen del ábside, y es por este por donde se abre su puerta principal y se dispone el coro.

La iglesia es un espacio de una sola nave iluminada en su inicio por generosas vidrieras abiertas en sus muros laterales, sustituidas hoy de forma no muy acertada por grandes ventanales en colores azules y verdes. La cubierta a dos aguadas de pizarra se manifiesta al interior con un falso techo que presenta un despiece de fajas longitudinales.

El ábside se reinventa disponiendo de forma exenta un muro curvo de piedra oscura que acoge el Cristo, que oculta los espacios de almacén y sacristía, la cabeza doliente del Cristo es obra del escultor Jesús Otero.

Aunque el proyecto se sustenta en un planteamiento formal ya antiguo, revestido con una estructura y materiales modernos es de valorar la intención compositiva en los acabados exteriores. Los chapados de piedra en los pilares de hormigón estructuran los paños enfoscados y de ladrillo visto. Mas logrado en expresividad es el resultado de la torre, donde se invierte el juego y la piedra hace de relleno entre la estructura limpia de hormigón.

19/03/2018

43.463609,-3.840680

Alonso Ortiz, Luis Alberto (2005) «Arquitectura religiosa en Cantabria. 1956-1970 cambio litúrgico y Modernidad», Curso de doctorado, Universidad Politécnica de Madrid.

Viviendas Avda. Infantes 26, 28, 30

RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA

Avda. de los Infantes 26, 28, 30.

Emilio Mª de la Torriente Castro

Urbanizadora Miranda S.A/1967

Elena Maza Pérez

 

Se proyectan en un solar alargado en el Sardinero, en la esquina de las avenidas de los Infantes y la calleja Norte, con una superficie de 11.311,05 m2 y desnivel en dirección Este – Oeste unas viviendas de tipo residencial por el arquitecto Emilio Mª de la Torriente Castro.

El proyecto estaba previsto para realizarse por fases, en bloques de catorce viviendas cada uno, de los cuales solamente se lograron llevar a cabo los tres iniciales situados a la cabecera, en la zona alta del solar.

Las viviendas, acomodadas, en armonía con la zona en la que van enclavadas, se levantan en bloques con la planta baja exenta, disponiéndose únicamente la portería y el portal.

La vivienda tipo consta de hall, estancia, tres dormitorios, baño, entrada de servicio, cocina, oficio y dormitorio con aseo de servicio. Dispone además de dos terrazas, una de ellas con zona habilitada para tender.

Se conciben siete plantas de pisos sobre rasante con planta baja libre apoyada en pilares y situada al mismo nivel que la rasante de la confluencia de las avenidas de Maura e Infantes. Todas las fachadas se tratan como principales, disponiéndose terrazas y balcones en las fachadas Sur y Norte, lo que, unido al tratamiento de las mismas, acentúa el carácter residencial de la zona.

Las fachadas laterales y posterior (sur) están acabadas con ladrillo a cara vista colocado formando un altorrelieve, de modo que la junta queda oculta y le da a la fachada gran materialidad. La cara norte se encuentra revestida con plaqueta cerámica. Los antepechos y dinteles de ventanas están retranqueados respecto a los paños ciegos. Los forjados de balcones y el remate de cubierta están chapados en baldosa asfáltica irisada, estos elementos, balcones y cubierta, recorren las fachadas en vuelo proporcionando mucha expresividad y carácter al conjunto.

23/03/2018

43.470222,-3.786769

Viviendas Avda. de la Magdalena

RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA

Avda. de la Magdalena 4

Domingo Indalecio de la Lastra Santos

PROMOTOR/AÑO:

Gerardo Carrión S.A./1967

Elena Maza Pérez

 

Situado en el itsmo de la península de la Magdalena, se proyecta en 1967 este bloque di viviendas de Domingo I. de la Lastra Santos. El proyecto inicial contaba con 6 viviendas, una en planta baja y cinco en plantas superiores, las dos últimas retranqueadas de la planta tipo, finalmente, por cumplimiento de normativa, se suprimió la última planta quedando el proyecto reducido a un total de 5 viviendas.

El edificio de concibe como un volumen de líneas simples que se alarga en sentido transversal a la calle y se apoya sobre pilares en aproximadamente el 50% de su planta baja, y acogiendo en el resto un portal de acceso desde la avenida de la Magdalena, y una vivienda orientada a la fachada sur.

Aprovechando el desnivel existente en el terreno se dispone un sótano destinado a garaje y otro portal de acceso a las viviendas desde la calle Rafael González Echegaray.

Las viviendas están compuestas de: vestíbulo de entrada, estar-salón-comedor, dos dormitorios, cocina y servicios en la planta baja; vestíbulo de entrada, estar-salón comedor, seis dormitorios, cocina, oficio y servicios en planta 1ª, 2ª y 3ª; y, por último, vestíbulo de entrada comedor-salón, tres dormitorios, cocina y servicios en la última planta.

El cierre perimetral de parcela se realiza con un muro de piedra de mampostería concentrada de baja altura que da sensación de amplitud y desahogo.

El edificio se muestra como un bloque contundente de marcadas formas rectas, las ventanas se agrupan y retranquean en un solo gesto generando largas franjas de sombra que dan volumen y que junto al aplacado de piedra de la fachada enfatizan las líneas horizontales del cuerpo.

Los cerramientos son de fábrica de ladrillo con aplacado de piedra natural, los pavimentos en zonas principales son de madera y de baldosa terrazo en los servicios. Las carpinterías exteriores en madera fija, con doble vidrio y las interiores de madera de pino forradas en madera fina, y la cubierta es plana.

23/03/2018

43.468139,-3.775197

VV.AA. (1996): «Guía de Arquitectura de Santander. 100 edificios mirando al sur en una bahía del Norte», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg.168.

Escuela Civil de la Marina

EDIFICACIÓN DOCENTE

c) Severiano Ballesteros 14

 

Realizada en el año 1968 para dotar de sede permanente a la Escuela Oficial de Nautica, hasta entonces precariamente ubicada en el antiguo Hospital de San Rafael , esta obra de Angel Hernandez Morales contiene, dentro de su pequeño tamaño, muchos de los principios que se hicieron patentes a lo largo de toda su obra.

Arquitecturas amables, de volúmenes claros y soluciones sencillas, con lenguaje moderno pero sin renunciar a la tradición y siempre respetuosas e integradas en el lugar.

En este caso el programa se resuelve en un cuerpo principal, volumen prismático de dos plantas y semisótano con cubierta a dos aguas en el que se sitúan todas las funciones docentes y administrativas, y otro de menor tamaño que, replicando en su forma la tipología de nave industrial, alberga en su interior la zona de talleres.

En el proyecto original los dos cuerpos se enlazaban a través de una ligera pasarela acristalada y cubierta que dejaba intacta la percepción de ambos volúmenes sin interferir entre ellos , percepción que ha día de hoy ha quedado negativamente afectada por las desafortunadas ampliaciones que esta pasarela ha sufrido.

El volumen principal se abre a la Bahía de Santander a través de su fachada Sur en la que el ritmo vertical impuesto por la sucesión de pilares y huecos acristalados en toda la altura de las plantas se contrapone con la fuerte horizontalidad definida por las dos pasarelas que recorren toda la fachada a la altura de cada una de las dos plantas superiores.

Una tercera pieza de fuerte simbolismo, la torre o mástil para el radar, destaca en el conjunto por su estructura ligera y moderna y la elegante forma con la que se enlaza al cuerpo principal a través de la extensión de una de sus balconadas – pasarelas que se prolonga más allá de la propia torre y vuela sobre el espacio libre de parcela a modo de alerón del puente de mando de un buque.

Tres piezas independientes ,perfectamente articuladas entre sí , con un lenguaje formal lleno de simbolos (el taller industrial, la pasarela inferior que despega al edificio del suelo y anuncia la existencia del semi-sótano, el saliente de la pasarela superior como puente de mando , el mástil del radar ..), y con dos materiales, ladrillo pintado de blanco( recuerdos Aaltianos) en los dos edificios y hormigón visto en la torre, que a su vez representan la sencillez y dignidad de toda la obra.

Desgraciadamente comparando las imágenes del edificio original con las actuales se comprueba las sustanciales y negativas transformaciones que ha sufrido el edificio a lo largo de estos años.

El adosamiento de un volumen en planta baja para crear nueva entrada rompiendo el perfecto saliente que señalaba la escalera interior, el engordamiento y ampliación del pasillo de unión entre edificio principal y cuerpo de talleres ,la sustitución sin criterio de carpinterías, la aplicación de colorido en fachada, o la construcción de casetos exteriores que impiden la visión limpia del conjunto, son alguna de las desafortunadas intervenciones que han eliminado la claridad, limpieza y armonía de la obra inicial.

18/06/2019

En una ciudad tan ligada al mar y al puerto como Santander, el edificio para la escuela Civil de la Marina, ahora Escuela Náutico Pesquera de Santander tiene sin duda un marcado carácter simbólico.

Situado en el promontorio de San Martín comparte la primera línea de este espacio único con otros importantes edificios relacionados con el mar como el Museo Marítimo del Cantábrico o en Instituto español de Oceanografía.

El edificio está formado por tres piezas que forman un conjunto inherente. El edificio principal consta de dos plantas en las que se encuentran las aulas y un semisótano destinado a sala de máquinas. Un segundo cuerpo en planta baja que acoge los talleres y por último una alta torre donde se instala el radar y otros instrumentos de navegación.

De corte racionalista se constituye con formas rectas y ortogonales. El edificio principal abre los grandes ventanales de las aulas hacia la bahía y sus líneas se enfatizan con el uso del color azul en elementos estructurales que le da un aspecto marinero. En cada piso una balconada recorre la fachada de lado a lado con una barandilla que recuerda a las cubiertas de barco y que vuela en su segundo piso y conecta así con la torre del radar.

El cuerpo de planta baja en el que se encuentran los talleres es un rectángulo que se caracteriza por su cubierta en forma de diente de sierra abierto hacia el norte otorgando al interior la mejor iluminación para su función.

En su origen contaba con dos accesos, uno al sur situado en la conexión entre el edificio de aulas y los talleres, y otro en la fachada este, en la actualidad ambos accesos se encuentran en desuso debido a que ambos cuentan solamente con escaleras, ahora la entrada al edificio de realiza a través de un pequeño cuerpo añadido que mejoró a accesibilidad.

En un interior funcional de techos altos y pasillos anchos, cabe destacar el bloque de escaleras con un gran ventanal que lo llena de luz y el detalle de la barandilla a modo de barco que discurre de arriba abajo.

En definitiva, el conjunto destaca por su limpieza en la composición, la elegancia de las proporciones y el uso humilde del ladrillo pintado, que le aporta una interesante plasticidad.

19/03/2018

43.463384,-3.784325

VV.AA. (2010): «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965», Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos.

fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en:

http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=1285:escuela-civil-de-la-marina&Itemid=11&vista=1&lang=es

Casa Villa

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

c) La Callada 13

J.M. Cañada Garmendia
Constantino García Gómez

/1976

Elena Maza Pérez

La arquitectura contemporánea de Ribamontán al Mar se encuentra representada en numerosas viviendas unifamiliares que se encuentran dispersas por el municipio, una de ellas es sin duda la Casa Villa, en Suesa, obra de los arquitectos J.M. Cañada Garmendia y Constantino García López.

La casa Villa se puede definir como un juego de geometrías, cuatro módulos cuadrados que se articulan entre sí, altos y bajos con cubiertas piramidales que se prolongan en voladizo. Las terrazas se alargan a la vez que las cubiertas y juntas otorgan horizontalidad y acercan la casa al terreno.

El mecanismo de volúmenes exterior nos hace intuir que al interior la configuración de la vivienda va a tener esa correspondencia en la distribución de los espacios. De modo que al interior podemos encontrar dos zonas diferenciadas, la zona de día, con la zona de servicio, cocina, estudio que corresponden con uno de los cuerpos principales del volumen y la zona de noche al otro extremo, el otro cuerpo principal. Estas dos zonas se conectan gracias a la sala de estar y comedor, que funciona como nexo entre ambos espacios y forman al exterior los dos pequeños módulos que restan.

Las distintas zonas están claramente diferenciadas con medios desniveles que no hacen más que enfatizar el juego de volúmenes interior y exterior.

Modernidad formal y tipología se aúnan en un cuidadoso diseño que recuerda a la arquitectura wrightiana unida a la mediterraneidad de la fachada con gran oficio.

19/03/2018

43.450148,-3.731061

Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg. 133

Casa Barbero

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Playa de Ris

Manuel Barbero Rebolledo
Rafael de la Joya Castro

Manuel Barbero Rebolledo/1957

Elena Maza Pérez

 

Casa Barbero

Manuel Barbero Rebolledo

Rafael de la Joya Castro

En la parcela número 12 de la nueva urbanización efectuada en los terrenos de la Playa de Ris, propiedad del ayuntamiento de Noja, se proyecta la construcción de un chalet unifamiliar de 76,47 m2 de planta baja cubierta.

El chalet estará ocupado solamente durante el verano, permaneciendo cerrado el resto del año, lo que se ha tenido en cuenta al proyectar la distribución.

La vivienda esta distribuida en zona de día y zona de noche, la zona de día esta compuesta por; vestíbulo, cocina, comedor y sala de estar; la zona de noche está formada por tres dormitorios, un aseo y otra estancia separada donde se encuentra la ducha.

Se procuró utilizar los materiales y mano de obra del país, empleándose mampostería blanqueada en muros exteriores, forjado tipo Castilla en cubiertas y teja curva como material de cubrición. La cubierta se aísla con plancha de corcho y los muros perimetrales con un impermeabilizante en su arranque. Los paramentos interiores van sin pintar, quedando el guarnecido de cal y cemento a la buena vista, en una calidad natural.

23/03/2018

43.493028,-3.523218

Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg. 115

Viviendas en Pedreña

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Barrio La Barquería 151

Luis Gonzalo Carrión Hernández

/1968

Elena Maza Pérez

 

Situadas en un lugar privilegiado, junto al puerto deportivo de Pedreña y con vistas a la bahía de Santander, encajó Luis G. Carrión éstas dos viviendas que se adaptan perfectamente a un terreno inclinado y complejo, creando una bruta línea horizontal de hormigón que se funde en perfecta armonía con la naturaleza que le rodea cuya calma se ha visto contaminada por las construcciones próximas realizadas estos últimos años.

El acceso se produce desde la cota superior descendiendo a través de unas escaleras exteriores hasta la planta principal o bien, si la llegada de produce en coche, bajando las escaleras situadas en el garaje que dan acceso directo a la zona de servicio.

Las plantas se prolongan en estrechas crujías paralelas a las cotas de nivel, se quiebran para adaptarse al terreno ofreciendo así un juego de volúmenes horizontales de largos ventanales corridos y enfatizados más aún con los petos de las ventanas que se contraponen a elementos verticales creando así un efecto plástico realmente expresivo.

La planta principal sobresale en vuelo del conjunto quedando suspendida en el aire como un gran mirador que se asoma buscando el horizonte.

Los materiales con un tratamiento áspero, sobre todo el hormigón visto sin ningún tratamiento, confieren al grupo de un aire brutalista. Los petos, que acogen grandes jardineras de plantas colgantes contribuyen este aspecto tosco, a esta combinación entre roca y planta, a la simbiosis de lo construido y lo natural.

19/03/2018

43.446544,-3.767103

Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg.128

Casa Ortega

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Barrio Elechas- El Urro 86B

Julián Ortega Jorganes

Julián Ortega Jorganes/1980

Elena Maza Pérez

 

Como un barco anclado en un mar de verde naturaleza, así encontramos la casa Ortega, en un emplazamiento privilegiado, una llanura elevada con vistas por el noroeste a la ciudad y la bahía de Santander, y rodeada al sureste de las montañas de Cantabria.

Una vivienda unifamiliar que sigue los principios del Movimiento Moderno, hormigón armado, acero y vidrio que se combinan creando formas geométricas de trazos puros y espacios diáfanos que se distribuyen en una planta lineal. La vivienda se configura en tres alturas que se articulan con elementos aterrazados y transparentes, la zona de día en la planta intermedia entre dos plantas de dormitorios, superior e inferior.

Ventanas redondas abocinadas se encargan de dar luz al bloque de escaleras, la barandilla metálica del acceso en la fachada sur, la escalera de subida a la cubierta, una escalera móvil de una embarcación (rescatada de un desguace), y que permite el acceso directo a la planta de día… detalles que hacen referencia a ese barco varado en el campo rodeado de naturaleza.

No obstante, no podemos obviar un elemento singular y protagonista en la casa, un alto relieve de hormigón que reproduce la forma de un árbol a escala 1:1 y que no sólo se adhiere a la fachada, sino que sirve para acoger en él huecos vivideros o abre su ramaje para permitir el paso de la luz al interior. Un elemento sin duda expresivo y emblemático, la combinación entre arquitectura y naturaleza. El arquitecto, Julián Ortega Jorganes insiste en que dicho elemento corresponde con un capricho formal, una idea que se animó a llevar a cabo en su propia vivienda teniendo así total libertad de creación.

Con el paso del tiempo, al igual que un árbol crece y se desarrolla según sus condiciones, la vivienda ha ido cambiando y adaptándose a las necesidades de la familia.

Se cerró la terraza oeste de la primera planta a modo de invernadero, se añadió una rampa en la entrada principal para facilitar el acceso a los mayores de la casa…

Las cubiertas planas originales fueron pensadas para la instalación de paneles solares, por ello se concibieron con cierta pendiente. La acumulación de agua y el paso del tiempo, pese a una buena ejecución, acabaron generando algunas humedades y se optó por incorporar cubiertas prefabricadas que dieran solución al problema y que cambian sustancialmente el aspecto original de la casa.

La casa Ortega es un edificio para contemplar de cerca, disfrutar de los espacios interiores, las plantas abiertas, los aleros y terrazas que se alargan en voladizo. Debemos apreciar cada detalle, la plasticidad en el tratamiento de ese elemento árbol, los ojos de buey, las carpinterías de madera pintadas en rojo… es un juego constante entre lo aparentemente simple e intrascendente con lo sutil y lo simbólico.

19/03/2018

43.427573,-3.779564

Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg.138

Ramírez, Juan Antonio (2006): «Escultecturas Margivagantes: La arquitectura fantástica en España», Madrid, Siruela

Centro Oceanográfico de Santander

EDIFICACIÓN DOCENTE

c) Severiano Ballesteros 16/Promontorio San Martín s/n

Vicente Roig Forner
Ángel Hernández Morales

/1975

Cristina Fuertes Gandarillas

 

Se trata de un edificio prototipo que se utilizó en toda la geografía española con ligeras modificaciones. El Instituto Oceanográfico se creó originariamente formando un único conjunto compuesto por el Museo y el Acuario, hoy día muy modificados. Ambos cuerpos de similar volumetría estaban unidos entre sí por una terraza desde la que accedía el público con una marquesina que desapareció en la reforma de 1999.

El edificio del instituto se desarrolló entre 1975 y 1978 por los arquitectos P. Vicente Roig y Ángel Hernández Morales. Consta de tres plantas rematado por una bóveda de membranas paraboloides con ocho puntos de apoyo que permite cubrir el patio central y el paso de luz por los ventanales que se forman entre ellos, así como dar sombra en la cubierta plana transitable. La estructura de las fachadas es de hormigón armado visto, con un corredor abierto perimetral cuyo retranqueo da lugar a unas jardineras, generando una serie de franjas horizontales de diferente altura y profundidad aportando horizontalidad. Las carpinterías son de madera.

La vista aérea de las membranas de cubierta desde la Avenida Reina Victoria es quizá la más expresiva y representativa del edificio.

En 1995 se realiza una reforma del edificio por Carlos A Quintana que en su aspecto exterior respeta la esencia del proyecto. La unión entre los dos edificios se eleva una planta aumentando la conexión formal entre ambos y manteniendo la plaza para el acceso público.

El edificio se encuentra en buen estado de conservación, respetando su carácter y aspecto originales. Al tratarse de un edificio en funcionamiento para el uso proyectado se garantiza su mantenimiento, salvo necesidades de adaptación como la reforma del 1995.

19/03/2018

43.463565,-3.782651

VV.AA. (1996): «Guía de Arquitectura de Santander. 100 edificios mirando al sur en una bahía del Norte», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg. 72.

Zatarain Martín, Roberto y otros (2013): «Registro de Arquitectura Marítima en Cantabria», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria.

Patrimonio Arquitectónico/Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria (2015). Disponible en:http://patrimonio.coacan.es/centro-oceanografico/

Viviendas FEYGON Sardinero

RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA

Plaza Ruben Darío 1-15 (según catastro)

Ricardo Lorenzo García
Domingo Indalecio Lastra Santos

FEYGÓN, S.L./1963

Cristina Fuertes Gandarillas

 

A principios de los años 60 los arquitectos Domingo Indalecio de la Lastra Santos y Ricardo Lorenzo proyectaron un complejo residencial muy avanzado para aquella época, tanto por su localización geográfica dentro de Santander como por el hecho de constituir en sí misma una pequeña ciudad, con sus locales comerciales y diversas infraestructuras.

El edificio Feygón se corresponde con los principios del movimiento moderno de arquitectura surgido en las primeras décadas del siglo XX. Formado por una serie de bloques en línea, dos de ellos de traza quebrada y otro bloque con una torre supuesta, cuyo interior lo forman varias zonas verdes, creando diferentes espacios y dejando paso a distintos equipamientos comerciales.

Existe además una conexión visual en todo su perímetro puesto que la planta baja aparece diáfana en los diversos bloques, únicamente interrumpida por cada uno de los portales que constituyen el conjunto de los bloques. De esta forma, se genera un espacio exterior privativo, dejando una gran zona de esparcimiento y relación, y un importante espacio exterior cubierto, fundamental en nuestro clima.

Se trata de viviendas modernas de concepción muy diferente a las construidas hasta este momento. Se deja paso a nuevas tendencias arquitectónicas, destacando los volúmenes creados, la ausencia de decoración, tipología de ventanas horizontal e introducción a la cubierta plana. La tipología de las viviendas no presenta especial importancia, aunque sí la tiene el hecho de ser distintas las de la torre de las de los bloques laterales, y éstas, a su vez, diferentes a las del bloque norte.

19/03/2018

43.478459,-3.790348

VV.AA. (1996) «Guía de Arquitectura de Santander. 100 edificios mirando al sur en una bahía del Norte», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg 180.

Porras, Fernando y Soriano, Federico (1990). » Ricardo Lorenzo 1927-89″. Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, Cantabria, Circus.

Patrimonio Arquitectónico/Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria (2015). Disponible en:http://patrimonio.coacan.es/edificio-feygon-santander/