Cine / Teatro Vimenor
EDIFICACIÓN CULTURAL
Cine / Teatro Vimenor
Barrio Vioño-San Lorenzo 10
J.M. Anasagasti López
F. Barandiaran Alday
S.Mathur
Cristalería Española S.A./1965
Jorge Villamor Cantera
El cine-teatro Vimenor, obra de los arquitectos J.M. Anasagasti López, F. Barandiaran Alday y S.Mathury y cuyo proyecto data del año 1965, se encuentra en la localidad de Vioño de Piélagos. Situado junto a los terrenos de la antigua fábrica de la Cristalería Española, formaba parte de un complejo de ocio para los trabajadores de dicha fábrica que incluía, aparte de otros edificios sociales, un cineclub, un parque infantil y una pista de baile.
El edificio, a pesar de que ha sufrido diversas transformaciones en la zona de la cafetería y al que se le ha añadido un cuerpo bajo detrás de la zona de proyección, sigue siendo un elemento de formas contundentes que responden a la propia organización de la clásica planta de un cine. Al volumen de la sala, resuelto con una cubierta a dos aguas y acabado con una pintura blanca, se le adosa por la parte posterior la zona donde se encuentra la pantalla de protección, resuelta con fábrica de ladrillo y piedra y con una ligera curvatura en planta. En la parte anterior destaca el frente de acceso donde tanto la cornisa como el propio frente están acabados con un mosaico recientemente restaurado. Finalmente, en el lateral se encuentra adosada la cafetería y la zona de baños a la cual se puede acceder desde el vestíbulo de acceso o desde el exterior directamente.
Cabe destacar los potentes testeros de piedra del edificio que, al igual que la zona de la pantalla de protección, rematan el espacio de la cafetería, el porche de acceso y la zona de taquillas y acceso a la planta superior donde se encentran la sala de proyección, un pequeño palco, el almacén de películas y un aseo.
17/03/2018
43.357470,-3.966250
Casa Wunchs
RESIDENCIAL UNIFAMILIAR
Casa Wunchs
c) La Unquera-Mogro 1295
Fernando Obregon Ansorena
Miguel Ángel Wunchs/1978
Jorge Villamor Cantera
La conocida como «Casa Wunchs», obra del arquitecto Fernando Obregón Ansorena y cuyo proyecto data del año 1978, se encuentra en la localidad de Mogro junto al acceso al campo de golf «Abra del Pas» y en una zona donde construyó varias viviendas unifamiliares más, algunas de ellas desaparecidas hoy en día.
Realizó esta vivienda al que era su aparejador por aquella época, Miguel Ángel Wunchs.
En esta época Fernando Obregón, que enriquece el panorama regional con algunas propuestas próximas a la escuela madrileña, investiga en la tipología residencial la libertad de la planta y su prolongación en los espacios exteriores, intentando resolver la difícil relación entre la planta moderna y la cubierta con la fragmentación volumétrica y las cubiertas a un agua.
En el caso de esta vivienda, implantada en una parcela muy soleada en lo alto de una loma, con fuerte pendiente y vistas sobre el cauce de la ría del Pas, se resuelve mediante un esquema en ele, diferenciando las zonas de día y de noche, el programa de vivienda.
Esta organización con el eje diagonal acentuado por los accesos define un espacio exterior protegido de vistas y vientos mientras que los dos cuerpos se cubren con cubiertas diferenciadas a un agua dejando un espacio plano en la rótula de la planta a modo de solárium.
El zócalo de hormigón que resuelve las diferencias de cota existentes, los juegos volumétricos sugerentes y un gran rigor constructivo de las fábricas de ladrillo tan propias del autor y que recuerdan a las experiencias holandesas de entreguerras, hacen de esta vivienda uno de los mejores ejemplos de arquitectura doméstica de la región.
19/03/2018
43.436600,-3.963404
Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg.134
Fundiciones Gonzalo Bolado
EDIFICACIÓN INDUSTRIAL
Fundiciones Gonzalo Bolado
Barrio Heras-Cabrita 30
Ricardo Lorenzo García
Fundiciones Gonzalo Bolado S.L./1972
Jorge Villamor Cantera
La antigua nave de las Fundiciones Gonzalo Bolado, proyectada por Ricardo Lorenzo García en el año 1972, es uno de sus escasos ejemplos de arquitectura industrial en la región. Situada en paralelo a la que fue durante muchos años la principal vía de comunicación entre Santander y Bilbao, la carretera nacional N-635, ha pasado por diferentes propietarios a lo largo del tiempo y siendo su uso actual algo bastante alejado de para lo que se proyectó originalmente el edificio.
De formas geométricas sencillas y rotundas en el que el cerramiento de ladrillo, en consonancia a lo que estaba usando en sus edificios de viviendas de la misma época, es el gran protagonista de las fachadas junto con los grandes ventanales de proporción horizontal a modo de modernas vidrieras tan propias de su arquitectura.
La planta tiene una organización muy clara donde el espacio principal son las tres naves de trabajo, cada una de ellas con una grúa puente, a las que se le adosan los diferentes usos complementarios y necesarios para el desarrollo de la actividad. Los tambores circulares y semicirculares donde se sitúan las oficinas, vestuarios, hornos y almacenes, en contraposición con las cubiertas a dos aguas de las naves y, por otro lado, las chimeneas que cobran un gran protagonismo por su cuidado diseño hace de lo que podría ser una nave industrial al uso, un edifico de enorme interés arquitectónico.
19/03/2018
43.396260,-3.786197
Porras, Fernando y Soriano, Federico (1990). » Ricardo Lorenzo 1927-89″. Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, Cantabria, Circus, pg. 86-87.
Casa Cañas
RESIDENCIAL UNIFAMILIAR
Casa Cañas
c) Colegio Público Leopoldo y Josefa del Valle 3
Manuel Bringas Camino
Servando Cañas/1966
Jorge Villamor Cantera
La conocida como «Casa Cañas», obra del arquitecto Manuel Bringas Camino y cuyo proyecto data del año 1966, se encuentra en la localidad de La Cavada y en un barrio residencial de viviendas unifamiliares próximas al edificio restaurado del Ayuntamiento de Riotuerto.
Esta vivienda de tamaño relativamente pequeño, cubierta a un agua y estructura de hormigón y muros de carga, se encuentra en buen estado de conservación y no ha sufrido prácticamente cambios desde su construcción. Consta de dos plantas y forma parte, junto a la vivienda vecina situada al noroeste, de un conjunto de dos casas realizadas por el arquitecto en la misma época, diferentes en programa y volumen pero que se resuelven con el mismo gesto formal.
Se implanta en la parcela, de forma casi triangular y llana en la mayor parte de su superficie, de tal forma que se distancia de la calle creando un espacio previo de acceso tanto para personas como vehículos. El programa y la organización de la vivienda responde a la tipología tradicional de casa de dos plantas donde en la planta baja se encontraba la zona de almacenaje y ganado y la propia vivienda en la planta superior, pero, en este caso, Bringas reinterpreta esta tipología y proyecta una vivienda fresca y novedosa.
Se accede por la fachada posterior mediante una escalera exterior embebida en la geometría de la planta y llegando a una pequeña meseta desde la cual se puede acceder directamente tanto a la cocina como al vestíbulo de la vivienda. Exceptuando el baño y la cocina, el salón-comedor y las dos habitaciones se abren a una amplia terraza protegida por muros cortavientos en los testeros y el potente alero forrado de madera por su cara inferior.
19/03/2018
43.347056,-3.700839
Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg. 126
Casa Pérez Pando
RESIDENCIAL UNIFAMILIAR
Casa Pérez Pando
Avda. Ramón Pelayo 4
Fernando Obregon Ansorena
Ramón Pérez Pando/1971
Jorge Villamor Cantera
La conocida como «Casa Pérez Pando», obra del arquitecto Fernando Obregón Ansorena y cuyo proyecto data del año 1971, se encuentra en la localidad de Solares y en un atractivo barrio residencial de viviendas unifamiliares y jardines siguiendo la calle que une la carretera nacional N-634 con el edificio restaurado del Ayuntamiento de Medio Cudeyo.
En esta época, Fernando Obregón, que enriquece el panorama regional con algunas propuestas próximas a la escuela madrileña, investiga en la tipología residencial la libertad de la planta y su prolongación en los espacios exteriores, intentando resolver la difícil relación entre la planta moderna y la cubierta con la fragmentación volumétrica y las cubiertas a un agua.
En el caso de esta vivienda, implantada en una parcela regular, muy soleada y sobre un zócalo de hormigón que da forma a las jardineras y resuelve las diferencias de cota existentes, de juegos volumétricos sugerentes y un gran rigor constructivo de las fábricas de ladrillo tan propias del autor que recuerdan a las experiencias holandesas de entreguerras, se resuelve con elegante complejidad un generoso programa de vivienda.
Este programa es desarrollado básicamente en planta baja (salón-comedor, cocina con office y dormitorio de servicio, dos dormitorios y tres baños) con una pequeña ocupación de la planta superior (salón y dormitorio principal con su baño). Las estancias se fragmentan, la trama ortogonal insinúa la aparición de diagonales que tensan los espacios y los volúmenes. Volúmenes que reflejan fielmente la riqueza y complejidad interior pero manteniendo siempre un necesario equilibrio.
19/03/2018
43.381737,-3.738667
Abascal-Teira, E. y Santamaría Muñoz, P.J. (1997), «La casa en Cantabria 1920-1995», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, pg. 129.
Viviendas c) Don Daniel
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
Viviendas c) Don Daniel
c) Don Daniel 3
Ricardo Lorenzo García
Privado/1971
Fernando García Negrete
En este proyecto el arquitecto tiene que resolver el programa en un solar con fuerte pendiente longitudinal y transversal. Y lo hace con maestría.
La adaptación al terreno la consigue mediante el escalonamiento de una planta y creando un gran basamento en diferentes niveles sobre el que asentar el edificio. Para ello se retranquea de la alineación de la calle y configura un juego de imponentes muros que se quiebran sutilmente formando los accesos de vehículos y peatones. Sobre este potente basamento dispone las plantas de portales parcialmente exentas. De esta forma se distancia del basamento con una franja de sombra rotunda sobre la que se elevan los cuerpos de viviendas.
Nos encontramos ya en la época en que Lorenzo abraza el ladrillo cara vista como una constante en la composición de sus proyectos. La pureza compositiva de los proyectos de la década anterior que se alineaban en gran medida con los principios del movimiento moderno (García Lago), dan paso a una concepción más orgánica en correspondencia con las nuevas tendencias del país. La adopción de este material le sirve de motivo para introducir una variada volumetría que rompe la idea de plantas superpuestas, y su precisa percepción del espacio le permite componer la obra con claro carácter escultórico (los Pasionistas o viviendas en la Avda. del Faro).
La fachada sur se compone de dos cuerpos, uno longitudinal y otro más corto y de menor altura que subrayan una fuerte horizontalidad, enlazados por otro vertical donde sitúa uno de los núcleos de comunicación. Su disposición en voladizo combina el franjeado corrido de los huecos con las terrazas, generando un intenso claroscuro.
El volumen principal se remata con una cubierta inclinada que le cubre parcialmente mientras el más pequeño lo resuelve con cubierta plana. En la fachada norte los cuerpos en diferentes planos se curvan en su encuentro, enlazando con el juego volumétrico del basamento de la fachada sur. Su situación con espléndidas vistas a la bahía le sugieren la introducción de elementos propios del mundo náutico como los ojos de buey o los mástiles representados en el remate de la chimenea de la última planta.
Una vez más, en los planos de proyecto casi siempre trazados por él, queda patente su destreza en el dibujo así como el rigor y orden en la composición de las plantas.
19/03/2018
43.463699,-3.7884887
Fernández-Abascal Teira, Muruzábal Sitges, Ausúcua García, Venegas Pérez, Villamor Cantera (2012): «Registro de Arquitectura Moderna en Cantabria 1. La vivienda colectiva», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria.
Porras, Fernando y Soriano, Federico (1990). » Ricardo Lorenzo 1927-89″. Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, Cantabria, Circus, pg. 81.
Archivo Ricardo Lorenzo. Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria
Viviendas c) García Lago, Santander
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
Viviendas c) García Lago
c) García Lago esquina Gregorio Marañón 1
Edificio en dos cuerpos girados 45º con viviendas duplex el primero y viviendas en una planta el segundo.
Ambos cuerpos sobre zócalo de locales comerciales y 5 plantas elevadas sobre pilares. El núcleo vertical de escalera se sitúa en medio del giro y sirve las viviendas y corredores de los duplex.
Es una composición disciplinada en geometría… que organiza las vistas en dirección a la segunda playa del Sardinero. Las fachadas generan horizontalidad y se componen de manera austera pero precisa, reflejando con rigor la composición en planta e imponiendo al conjunto un fuerte orden estructural y una volumetría que discrimina sutilmente cada parte del edificio.
Hay que destacar la ausencia absoluta de cualquier elemento formal superpuesto y la pureza del resultado arquitectonico que, acabadas las fachadas mediante cerámica vidriada (adecuada por la proximidad al mar), produce un peculiar equilibrio visual poco exigente de la atención del observador.
Es pertinente resaltar como el edificio se resuelve y presenta a la avenida una imagen discreta producida con elementales y controlados mecanismos proyectuales (geometría) en evidente contraste con otras arquitecturas contemporáneas que parecen pensadas y proyectadas para, como si de publicidad se tratase, reclamar airadamente nuestra atención.
Este edificio se encuentra en la confluencia de las calles Gregorio Marañón y García Lago, frente a la Segunda playa del Sardinero. El volumen se retranquea sobre un cuerpo que a modo de basamento alberga locales comerciales, formando una terraza en la que se sitúa la planta exenta sobre la que se elevan las cinco plantas de viviendas.
18/06/2019
El edificio se compone de un cuerpo rectangular alargado y otro sensiblemente cuadrado unidos por un elemento de transición curvo que alberga el núcleo de comunicaciones verticales y resuelve el giro exigido por las alineaciones de calle. El primero de ellos acoge ocho viviendas dúplex a las que se accede por corredores al aire libre en las plantas pares de su fachada norte y el segundo a cinco viviendas de una sola planta. El núcleo de comunicaciones emerge sobre la cubierta acentuando su carácter de elemento singular. De esta manera su fachada principal se estructura en tres elementos diferenciados: el izquierdo correspondiente a las viviendas dúplex en que subraya su horizontalidad, el central compuesto por volúmenes en diferentes planos y el derecho que acentúa su verticalidad. La fachada está formada por losetas tipo gresite de color blanco.
El arquitecto utiliza este edificio para introducir diferentes tipologías de vivienda y su genio le permite conformarlo con una investigación que rompe el plano y genera una variada geometría y espacialidad. Cada fachada es objeto de un pormenorizado estudio compositivo en el que el hueco se configura de formas diferentes para aportar su intencionalidad plástica. Punto y línea frente al plano. Cada circunstancia del proyecto la utiliza Ricardo Lorenzo para personalizar la obra, como la escalera volada de la fachada Norte que accede a las viviendas de la primera planta, las únicas que en ese cuerpo no son dúplex.
Como gran parte de la obra del arquitecto, este edificio exhala un aire de exquisita modernidad, nos presenta un artista plenamente identificado con el movimiento de las vanguardias racionalistas que transformarán la arquitectura europea. El orden y la organización de las plantas de sus edificios son de una perfección matemática, y denota en cada detalle la enorme capacidad de visión espacial y la intencionalidad compositiva que subyace en sus diseños.
Hoy el edificio se encuentra bastante alterado por el cierre de balcones, la burda sustitución de barandillas en la terraza y el portal, el desorden de los bajos comerciales y la degradación del revestimiento de la fachada, pero aún conserva la frescura de su diseño original. Por motivos que ignoro, no se corresponden fielmente los planos de proyecto con la volumetría y huecos de las fachadas construidas.
19/03/2018
43.479679,-3.7884934
Porras, Fernando y Soriano, Federico (1990). » Ricardo Lorenzo 1927-89″. Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria, Cantabria, Circus.
Remolina Seivane, J.M. (2009): «La vivienda moderna. Registro DOCOMOMO 1925-1965», Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 107
VV.AA. (1996): «Guía de Arquitectura de Santander. 100 edificios mirando al sur en una bahía del Norte», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria.
Cabanas, Eduardo y Fernández Lastra, Pedro. Calendario 1997.
Archivo Ricardo Lorenzo.Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en:
Patrimonio Arquitectónico/Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria (2015). Disponible en:
Gasolinera Jardines de Pereda
OTROS
Gasolinera Jardines de Pereda
Jardines de Pereda
Juan José Resines del Castillo
Privado/1960
Fernando García Negrete
Esta gasolinera construida por Resines en 1960 es de una sencillez y armonía cautivadora. Dos pilares, una gran lámina elíptica de hormigón y lo que no se ve. Como ocurre con los árboles, hay casi tanta masa debajo como encima: la gran zapata de cimentación que traslada al terreno los empujes del poderoso viento sur de la bahía. Otra cosa que tampoco se ve: la existencia de dos vigas peraltadas perpendiculares que rigidizan y atirantan la lámina desde la cubierta. Y por último, algo que se vio y ya no se ve: la gran estructura que fue necesario montar para el difícil encofrado de la lámina de doble curvatura. Una vez más sencillez y complejidad, de la mano.
El resultado es un objeto útil y bello. Esta disposición permitía surtir a dos vehículos por cada lado o girar en torno a él siempre a cubierto. Y en el centro un pequeño kiosco circular como oficina de servicio.
Resulta difícil no relacionar esta obra con otra que fue pionera en la introducción del movimiento moderno en nuestro país: la gasolinera en la calle Alberto Aguilera, obra de Casto Fernández Shaw en 1927. Sin embargo, Resines prescindirá de las vigas acarteladas que soportaban la cubierta para dar una solución de lámina continua reforzada por el sistema ya indicado. Esta decisión suaviza y aligera el perfil que sugiere las alas de un ave.
De alguna forma esta obra enlaza con otras anteriores y coetáneas en el empleo de láminas esbeltas como la cubierta del Hipódromo de la Zarzuela, de Torroja, Arniches y Domínguez de 1936, las bóvedas de membrana de Félix Candela de 1959 o parte de la obra de M. Fisac.
También en Santander tenemos otras obras que pueden considerarse afines: la estación de trolebuses de San Martín, el auditorio de San Roque o edificios anteriores como el Club Marítimo, obra de Gonzalo Bringas de 1934 o el Pabellón de Prácticos de Puertochico, de Javier González de Riancho.
Con la reordenación de todo el entorno se ha peatonalizado este lugar y en consecuencia ha dejado de cumplir la función que tan dignamente desempeñó. Por suerte ha sido restaurado y reutilizado para bar-cafetería al aire libre por el equipo del arquitecto autor del proyecto del Centro Botín, Renzo Piano.
19/03/2018
- OLYMPUS DIGITAL CAMERA
- OLYMPUS DIGITAL CAMERA
43.460522,-3.805149
VV.AA. (2011): «Equipamientos II. Ocio, deporte, comercio, transporte y turismo. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965», Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=1568:gasolinera-campsa&Itemid=11&vista=1&lang=es
Edificio antigua ONCE
EDIFICACIÓN ADMINISTRATIVA
Edificio antigua ONCE
c) Ruamayor 13
Emilio Mª de la Torriente Castro
Gabriel de la Torriente
ONCE/1967
Fernando García Negrete
El antiguo edificio de la ONCE está situado en la calle de Ruamayor justo en el límite de la zona arrasada por el incendio de Santander en 1941. Actualmente es una calle estrecha, con fuerte pendiente y sombría, sin apenas comercios, con edificios altos fruto de la reconstrucción junto a alguno que aún perdura, como su colindante hacia el oeste. La parcela, entre medianerías tiene una superficie de unos 300 m2 y orienta su fachada principal al norte.
En este lugar tan poco atractivo, los arquitectos, padre e hijo, desarrollan un proyecto con el programa de usos propios de esta entidad: oficinas, despachos, consultas, asistencia social, enfermería y otros más colectivos como capilla, biblioteca o salón de actos.
Se organiza el edificio con dos accesos diferenciados en cada extremo, uno para uso público y otro privado. Un patio en el centro de la planta proporciona iluminación a los espacios interiores y se aprovechan los patios colindantes para introducirla mediante tabiques de pavés. Uno de los accesos y el salón de actos se desarrollan en doble altura.
La fachada se resuelve en dos planos, uno central en voladizo que subraya la verticalidad mediante franjas de gresite continuas que albergan los huecos y los laterales en los que los huecos son apaisados sobre un muro aplacado de piedra caliza. Su diseño ordenado y bien compuesto enlaza con los planteamientos que en el ámbito nacional se identifican con ciertos conceptos del movimiento moderno.
En la actualidad está cerrado y en práctico abandono. La fachada está protegida mediante una malla que evita daños a los viandantes debido al desprendimiento de algunas losetas de gresite.
19/03/2018
43.460369,-3.809642
Mutua Montañesa
EDIFICACIÓN SANITARIA
Mutua Montañesa
Avda. Faro s/n
Emilio Mª de la Torriente Castro
Ángel Hernández Morales
Mutua Montañesa/1969
Fernando García Negrete
El encargo consistía en la construcción de un complejo sanitario destinado a la atención, hospitalización y rehabilitación de afectados por accidentes laborales.
La parcela, de 25.330 m2 presenta una pendiente acusada en sentido descendente norte-sur y se encuentra sobre un altozano próximo al borde marítimo. Un vial de trazado curvo rodea gran parte de la parcela y lo separa mediante una zona verde, del promontorio rocoso que forma el borde costero. Por tanto disfruta de espléndidas vistas al Cantábrico y a las playas del Sardinero.
En este lugar privilegiado los arquitectos desarrollan el programa de forma inteligente. En primer lugar orientan la mayor parte de las dependencias hacia el sur y las vistas al tiempo que la planta se curva para ampliar el campo visual y adaptarse a la geometría de la parcela. A su vez los sucesivos cuerpos se desarrollan paralelamente creando espacios interiores ajardinados de una gran calidad ambiental mientras que los diferentes niveles se van adaptando a la pendiente del terreno. También el número de plantas va ascendiendo desde las dos o tres al sur hasta las cuatro de la fachada norte.
El resultado es un edificio muy orgánico, muy bien integrado en su entorno, a lo que colabora la vegetación circundante. Y su visita, una experiencia muy agradable.
En sus orígenes el edificio se revistió de losetas de gres y se proyectó con grandes jardineras corridas que subrayaban su integración ambiental al tiempo que protegían las carpinterías del sol y del agua.
Es de reseñar el generoso dimensionamiento de los espacios comunes como vestíbulos y distribuidores que lo ennoblecen así como el interesante diseño en doble altura del gimnasio y el salón de actos que aún hoy permanecen en su estado original.
Tras casi medio siglo de vida, el edificio se va actualizando y adaptando bien a las nuevas necesidades con nuevos materiales e instalaciones pero mantiene en general su acertada configuración inicial. Recientemente se ha sustituido la fachada por una ventilada de aluminio en color acero corten que oculta las jardineras existentes.
Parece ser que obtuvo un accésit en el Premio Nacional de Arquitectura de 1973, aunque estos datos no se han podido comprobar.
19/03/2018















































































































