CHALET TIPO MONTAÑES AVDA. ESPAÑA
RESIDENCIAL UNIFAMILIAR
CHALET TIPO MONTAÑES AVDA. ESPAÑA
Avda. España 32. EL ASTILLERO (Astillero, El)
Javier González de Riancho Gómez
TIJERO/1923
Ana María de la Lastra Valdor
Casa de estilo regionalista en la que se maclan en una solo cuerpo los diferentes elementos arquitectónicos característicos que aluden a la arquitectura tradicional de la región cantábrica.
20/03/2018
43.401095,-3.825094
Escuelas en Llerana
EDIFICACIÓN DOCENTE
Escuelas en Llerana
Barrio LLERANA-MAGDALENA 22. Llerana (Saro)
Javier González de Riancho Gómez
/
Ana María de la Lastra Valdor
El uso actual es de Ayuntamiento del municipio.
Actuación sobre una edificiación existente adaptada como escuela en dos plantas desde un acceso en arco. El alzado de las zonas de aulas se caracteriza por una secuencia de largos huecos verticales consecutivos orientados hacia el Sur.
La edificación ha sufrido diversas transformaciones para adaptarse como Ayuntamiento que desvirtuan y hacen menos comprensible la actuación original.
20/03/2018
43.261339,-3.808075
ESCUELAS EN TEZANOS DE VILLACARRIEDO
EDIFICACIÓN DOCENTE
ESCUELAS EN TEZANOS DE VILLACARRIEDO
Barrio TEZANOS 32. TEZANOS (Villacarriedo)
Javier González de Riancho Gómez
/
Ana María de la Lastra Valdor
El uso actual es de escuelas municipales. Se trata de un volumen único con la fachada principal coronada por un remate escalonado que recuerda a la casas fuerte con las agujas en la cubierta y escalera exterior y lateral.
20/03/2018
43.221048,-3.825925
Monumento al Indiano
OTROS
Monumento al Indiano
Pico Llen, Macizo de Peña Cabarga
Ángel Hernández Morales
José Calavera Ruiz, Ingeniero
/1965
Estefanía Sánchez Antolín
Alejado del Puerto, pero relacionado con la percepción que de él se tiene, el Monumento al Indiano, originalmente dedicado a la Marina de Castilla y al emigrante Montañés, constituye el fondo y remate de la imagen del Puerto hacia el sur, alzándose sobre el monte de Peña Cabarga.
Es uno de los mejores edificios de Cantabria construidos en el siglo XX. Una obra vanguardista tradicionalmente incomprendida por los ciudadanos.
La Diputación Provincial tenía a su cargo las obras de los edificios y sus servicios, y TVE las instalaciones del interior, maquinaria, ingeniería y antena. En 1973 se intentó establecer el repetidor para la segunda cadena de televisión, pero se optó por construir un segundo edificio.
En la época en que se construyó, se levantaron en distintos países torres de comunicaciones muy espectaculares, mucho más altas, pero el Monumento a la Marina de Castilla se alzaba sobre una alta montaña y por tanto no fue necesario un alarde de ingeniería para desarrollar un gran edificio en altura.
20/03/2018
43.6825,-4.803149
Gómez Ochoa, Fidel (2011): «Santander. Puerto, Historia y Territorio», Santander, Universidad de Cantabria.
Zatarain Martín, Roberto y otros (2013): «Registro de Arquitectura Marítima en Cantabria», Santander, Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria.
Refugio en Paracuelles-Gandaras
OTROS
Refugio en Paracuelles-Gandaras
Polígono 33 Parcela 96, Gandaras
Ángel Hernández Morales
Diputación Regional/entre los 60 y los 76
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
43.016729,-4.204523
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Refugio en Suano-El Lago
OTROS
Refugio en Suano-El Lago
Polígono 1 Parcela 716, El lago
Ángel Hernández Morales
Diputación Regional/entre los 60 y los 75
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
42.975792,-4.167599
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Lavadero en Udías Valoria
OTROS
Lavadero en Udías Valoria
Barrio VALORIA 5(A)
Ángel Hernández Morales
Ayuntamiento de Udías/entre los 60 y los 75
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
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43.334183,-4.259705
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Lavadero en Udías Pumalverde
OTROS
Lavadero en Udías Pumalverde
Barrio PUMALVERDE 17(A)
Ángel Hernández Morales
Auntamiento de Udías/entre los 60 y los 74
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
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43.335750,-4.252223
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Lavadero en Concha
OTROS
Lavadero en Concha
Barrio CONCHA 2 (9)
Ángel Hernández Morales
Ayuntamiento de Ruiloba/entre los 60 y los 73
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
43.385234,-4.265972
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Lavadero en Villaescusa
OTROS
Lavadero en Villaescusa
Barrio Sta. Lucía, 13, Villaescusa
Ángel Hernández Morales
Ayuntamiento de Valderredible/entre los 60 y los 72
Cristina Fuertes Gandarillas
Hernández Morales en su etapa como arquitecto de la Diputación nos da una lección de paisajismo: como funcionario introduce la nueva arquitectura con la adaptación a diferentes contextos y tipologías de la geografía cántabra, pasando desapercibida.
Los lavaderos poseen cierta vocación urbanística, relegando la misión de unificar y ser punto de referencia para el poblado, donde se relacionaban familiar y socialmente. Siempre exentos y rotundos, el espacio exterior sin delimitar ni edificar, con un volumen altamente expresivo.
Su planta es a base de figuras geométricas simples: continuo juego entre la rotundidad de la misma y su aspecto exterior irregular, sin simetrías y losas de hormigón en cubierta jugando con la ligereza, movimiento y los claroscuros.
La fachada es la propia estructura, cerrándose al norte y dejando una apertura a modo de acceso al sur, sin necesidad de puerta y con ventanales para ver el pueblo. Con aleros que protegen de la lluvia y el viento. Cierre de mampostería. Carpintería de hormigón y vidrio a hueso. El espacio interior, sin ornamentación, posee únicamente la pila de hormigón o el banco.
Pese a los desperfectos, que no son pocos, su esencia original no se ha desvirtuado prácticamente.
En la época en que se construyeron, la vida del poblado giraba en torno los lavaderos, pero con el desarrollo industrial y económico, la aparición de lavadoras, la creación de nuevas estructuras viarias o las necesidades de dotaciones comunes en los pueblos para basuras, etc estos bellos edificios han quedado lamentablemente en desuso, o incluso han desaparecido.
El espacio exterior, que originariamente quedaba sin delimitar, hoy día lo está. Se ha edificado en las cercanías de alguno de los casos, perdiéndose el carácter rotundo de volumen exento.
En alguno como el de Udías su uso ha quedado relegado a garaje, o lavadero de alfombras en el caso de Barros.
A lo largo de las carreteras de acceso a zonas de montaña con nuevos centros turísticos surgen a finales de los 50 pequeños refugios para dar cobijo al transeúnte. Ubicados a pie de carretera. Un volumen rotundo, formado por dos rotundos muros de mampostería en V en cuyo vértice se aloja la lumbre con o sin chimenea. Con dos asientos laterales y sin ornamentación alguna. Una ligera losa con alero sirve de cubrición.
Por desgracia, con los nuevos trazados viarios han desaparecido la mayor parte de ellos. Los que aún se mantienen en pie son fruto del olvido.
20/03/2018
42.962303,-4.166843
Fuertes Gandarillas, Cristina (2010): «Tres lavaderos y un refugio». «Equipamientos I. Lugares públicos y nuevos programas. Registro DOCOMOMO Ibérico, 1925-1965″, Barcelona, Fundación Caja de Arquitectos, pg. 128
Fernández-Abascal Teira, Eduardo y Santamaría Muñoz, Pío Jesús (1994):»Ángel Hernández Morales. Razón biográfica, personal y profesional», Revista BAU, 11, Valladolid, COAL/ COACyLE
VV.AA. (2008). I Edición premios de arquitectura ARQAno «Ángel Hernández Morales, arquitecto». Valladolid, COAL, COAG, COAA, COACAN y COACYCLE, pp. 91-97
Allende Valcuende, Jesús Ángel (2000): «Arquitectura moderna en Campoo», Cuadernos de Campoo, 22, Casa de la Cultura Sánchez-Díaz/Ayuntamiento de Reinosa.
fundación do.co,mo.mo_ibérico (2013). Disponible en: http://docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=824:tres-lavaderos-y-un-refugio&lang=es
Cuadernos de Campoo Nº22, diciembre 2000. Arquitectura moderna en Campoo. Editado por la Casa de la Cultura Sánchez-Díaz y el Ayto de Reinosa.


































































