Casa nº 3 en Aja
Casa nº 3 en Aja
Aja nº 25. (Soba)
Como se ha señalado anteriormente, el estado de conservación de la vivienda es bueno ya que se halla en pleno proceso de obra de reforma y ampliación y pudiéndose hacer ya poco por mantener el volumen y los huecos originales.
083.014
Jorge Villamor Cantera
Esta edificación privada, de tres alturas y situada en el extremo este de la población de Aja junto a la iglesia de San Andrés, se encuentra en buen estado de conservación ya que actualmente se halla en pleno proceso de reforma y ampliación y, como se verá más adelante, pocos elementos quedan hoy en día de la edificación original.
De planta rectangular y con una orientación norte-sur salvando un desnivel de una planta aproximadamente entre la fachada norte y la fachada sur (siendo esta última la de mayor altura), cuenta con accesos por las dos fachadas señaladas siendo la principal la sur la cual comparte un pequeño espacio-calleja frente a ella con la iglesia de San Andrés. La fachada este se abre sobre un espacio que pudiera haber sido en su momento una corralada de acceso a la vivienda y a una calleja que la bordea delimitada por un pequeño muro bajo de mampostería de piedra suelta y una barandilla conformada a base de troncos de madera. Por otro lado, la fachada norte da a una calleja estrecha y la fachada oeste es una pared medianera que se comparte con otra vivienda y con la cual forma un pequeño conjunto edificado.
Las fachadas son de mampostería de piedra rejunteada con sillares en las esquinas y cuentan con nueve huecos en la fachada sur, siete en la este y cinco en la norte. De los huecos mencionados se podrían considerar como pertenecientes a la vivienda original (con jambas, dinteles y alfeizares realizados con sillares o sillarejos de piedra) cinco en la fachada sur destacando un antiguo acceso cegado actualmente y donde se puede ver el arco de medio punto primigenio y tres pequeños huecos en la fachada este donde se pueden ver dos dinteles labrados también con forma de arco de medio punto. Presumiblemente la vivienda original tendría un segundo acceso por la fachada norte pero viendo el grado de transformación sufrido, incluyendo la creación de una tercera planta y la apertura de nuevos huecos en todas las fachadas, no se puede establecer de forma definitiva. También es previsible que los muros perimetrales que originalmente eran de carga hoy en día funcionen como mero cerramiento y que la labor estructural la lleve a cabo un nuevo entramado de pilares y vigas de madera.
La cubierta es a dos aguas, vertiendo a norte y a sur, y se ha reconstruido completamente utilizando técnicas actuales como formación de pendientes a base de tableros de madera de gran formato sobre nuevas viguetas (también de madera) que sustituyen los cabios originales, aislamiento térmico bajo teja, lámina impermeabilizante transpirable y canalones y bajantes metálicas. Por otro lado, no se observa ninguna chimenea ni escudos u otros elementos singulares como corraladas o portaladas.
04/04/2020
43.20066925779617, -3.5211793084540184
Casa nº 2 en Aja
Casa nº 2 en Aja
Aja nº 10. (Soba)
Como se ha señalado con anterioridad, el estado de conservación del conjunto es muy deficiente encontrándose apeos tanto metálicos como de madera en diferentes huecos para evitar posibles derrumbes. La cubierta se encuentra parcialmente hundida en varios puntos y la comentada fachada oeste se ha tenido que reconstruir por completo a base de bloques de hormigón para evitar el colapso del conjunto. Se recomienda un examen estructural completo y proceder a una consolidación de los elementos dañados para frenar el proceso de deterioro generalizado.
083.013
Jorge Villamor Cantera
Conjunto de dos edificaciones privadas con diferentes referencias catastrales y en un estado muy deficiente de conservación. Conforman un único volumen construido de planta cuadrada y dos alturas perteneciente a un pequeño conjunto de edificaciones situadas al sur de la población, junto a la carretera de acceso a la misma, con una posición privilegiada sobre el valle tanto por vistas como por soleamiento.
La fachada principal, donde se encuentran los accesos a las viviendas, se encuentra orientada al oeste sobre un pequeño espacio público delimitado por tres edificaciones más, tanto al norte como al sur de este, y presidido por un árbol que acompaña a una de estas viviendas. La fachada norte da a un pequeño callejón que da acceso a la vivienda situada al norte mientras que la sur da a otro callejón que da acceso a un camino vecinal. La fachada oeste, la más transformada de todas, da un espacio ajardinado delimitado por viales y cerrado con un muro de mampostería de piedra.
Las fachadas, salvo la oeste que se ha reconstruido a base de fábrica de bloque de hormigón, son de mampostería de piedra (rejunteada en algunas zonas de la fachada sur) con sillares trabajados en las esquinas y cuentan con cuatro huecos en la fachada norte, ocho en la este, cinco en la sur y cuatro en la oeste. Todos los huecos, salvo los pertenecientes a la reconstruida fachada oeste y uno en la norte que tiene las jambas consolidadas a base de fábrica de ladrillo, se presumen originales con dinteles, jambas y alféizares conformados con grades sillares de piedra de diferentes tamaños. Hay que destacar los huecos de acceso, uno de ellos con arco de medio punto, y la balconada de madera existente sobre este en la planta primera. Dicha balconada cuenta con cinco viguetas en voladizo sobre las cuales se encuentra el suelo a base tablones de madera, dos soportes en los extremos sobre los cuales se apoya la pequeña estructura del tejadillo y una barandilla de protección también a base de listones de madera También hay que recalcar la ventana balconera de la fachada sur y los pequeños huecos de estrecha proporción que existen en tanto en esta fachada sur como la principal (oeste).
La cubierta es común a las dos viviendas y cuenta con tres aguas vertiendo a oeste, norte y sur. Está formada por una estructura de vigas y cabios de madera, apoyada sobre muros perimetrales de carga y pies derechos de madera, con una cubrición tradicional de teja cerámica curva roja sobre base de ripias. También hay que señalar que cuenta con una pequeña chimenea en la vivienda norte.
No se observan escudos ni otros elementos singulares como corraladas o portaladas.
04/04/2020
43.19953753202715, -3.522523616355825
Semblanza de la vida y obra del arquitecto Deogracias Mariano de la Lastra López, Santander 1889-1955
Breve semblanza de la vida y obra del arquitecto Deogracias Mariano de la Lastra López, Santander 1889 – 1955
PRESENTACIÓN
Deogracias Mariano de la Lastra López nació en Santander en 1889, hijo de Bernardina y Domingo, maestro cantero de origen trasmerano que tenía un taller de piedra y mármol en la calle Perines. Fue el mayor de los seis hijos del matrimonio. Su biografía y su obra, como la de tantos otros españoles de esa época, estuvo profundamente marcada por las circunstancias históricas y sociales que sucedieron a lo largo de su vida.
De joven fue aprendiz en la cantería de su padre, donde aprendió el oficio y la jerga de los canteros, la pantoja. Continúa sus estudios por el consejo de su maestro de Escuela, que recomienda a su padre que nos los abandone, aunque inicia más tarde de lo habitual su formación académica, obteniendo el título de Arquitecto en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1918.
A su vuelta a Santander se casó con Cecilia Santos en el año 1919, con quien tendría ocho hijos. Residirá permanentemente en Santander –exceptuando los años de exilio en Francia-. Tuvo su estudio de arquitecto en la calle Fernández de Isla nº 9.
Comenzó el ejercicio de la profesión colaborando durante varios años con Eloy Martínez del Valle, arquitecto santanderino con el que su padre había colaborado en varias obras, compaginando esta labor con algunos proyectos propios. Su llegada a Santander coincidió con la muerte del arquitecto castreño Leonardo Rucabado, recibiendo la encomienda de dirigir y finalizar varias de sus obras póstumas e inconclusas, como el Museo de Bellas Artes de Santander, y la Iglesia de San Vicente con el Asilo de San José en Los Corrales de Buelna.
PRIMER PERIODO
En su trayectoria arquitectónica se pueden identificar diversos periodos que señalan su evolución profesional. Se puede establecer un primer periodo que comienza tras terminar sus estudios en 1918, caracterizado por un eclecticismo de corte clasicista, propio de su formación académica, que derivará rápidamente hacia el estilo regionalista siguiendo los postulados propuestos por Leonardo Rucabado. Su honda raigambre en lo montañés le proporcionaría un profundo conocimiento de la arquitectura y gran afecto por lo local que demostró a lo largo de toda su vida cuando la obra o las circunstancias lo requisieron. Hacia el año 1925 –coincidente con la Exposición de Artes Decorativas en Paris- llegaron a España las nuevas ideas de la modernidad arquitectónica, el racionalismo, con la incorporación de nuevas tecnologías y procesos industriales en la construcción. Lastra fue el arquitecto local que asumió con mayor firmeza y convicción el compromiso con esta nueva arquitectura, incorporando a sus proyectos este movimiento, lo que pondrá fin a esta etapa inicial y significará el comienzo de la siguiente.
SEGUNDO PERIODO
Se puede establecer una segunda fase en su trayectoria, que transcurre desde el año 1925 hasta su salida de Santander en agosto de 1937 al exilio, en Francia. Corresponde a una etapa en la que su arquitectura se relaciona con las obras de vanguardia que se están realizando en Europa, que conoce a través de los escasos libros y revistas que le llegan a Santander y que constan en su biblioteca. A pesar de su residencia en una provincia alejada de los centros culturales españoles, no perdió el contacto con sus compañeros de estudios como fueron Rafael Bergamín, Luis Blanco Soler o Manuel Galíndez. Este proceso de adopción del movimiento moderno no produjo la ruptura abrupta con su obra anterior, sino que se realiza hibridando formalmente, de una manera paulatina y progresiva los diversos lenguajes: regionalista, clasicista y racionalista, con el resultado de una arquitectura de gran interés y singularidad, capaz de adaptarse al entorno y al paisaje. Esta evolución no es un mero cambio estilístico –un nuevo ropaje a añadir al variado repertorio, como algún crítico ha dicho-, sino que para Lastra está tramado sobre un soporte ideológico y un compromiso social –muy acorde al pensamiento republicano de la denominada generación del 25–, que representa fiel y honestamente el espíritu de su tiempo. En un periodo asombrosamente breve –alrededor de 10 años–, construye los edificios que conforman un importante conjunto patrimonial, por escaso y vanguardista, que representa los inicios de la arquitectura moderna en la región.
TERCER PERIODO
La tercera época en la que podemos clasificar su obra es la correspondiente a los 14 años que discurren entre su vuelta a Santander en abril de 1941 y su fallecimiento en abril de 1955. Una vez retomada con normalidad su actividad profesional, ya mediada la década de los años 40, desarrollará numerosos proyectos tanto en Santander como en la región. Sobre una manera de hacer derivada de toda su experiencia anterior, se superpone un estilismo historicista y académico, también trazado con el rigor y la elegancia que caracterizan toda su obra arquitectónica.
RASGOS DE SU OBRA
Deogracias M. Lastra trabajó a lo largo de su carrera en todas las escalas y tipologías, desde los muebles o las molduras, hasta las opiniones sobre la ciudad, barrios y trazados urbanos, edificios públicos, cines, hospitales, escuelas, viviendas, pabellones, etc. Fue un arquitecto muy dotado para la armonía y la proporción, lo que se aprecia en la composición de los volúmenes, en el orden de las fachadas o en la elegancia y delicadeza de sus molduras, independientemente de cuál fuese el estilo de sus obras. Tenía un gran dominio del ornamento, siempre proporcionado y elegante, que acompaña una rigurosa razón de ser constructiva, que maneja y cuida como elemento fundamental para componer las fachadas. Evoluciona desde unos elementos propios del repertorio regionalista, hasta los más geométricos y abstractos del movimiento cubista, siempre bajo un criterio personal que aparece como hilo conductor de sus proyectos.
Fue un gran dibujante, demostrando su capacidad desde joven, lo que posiblemente contribuyó a la recomendación que su maestro hiciera a su padre para que éste le enviase a estudiar Arquitectura. Sus hijos recuerdan que siempre tenía los lápices afilados, preparados para realizar el croquis de un proyecto o un apunte de lo que observaba.
PRESENCIA SOCIAL Y ACTIVIDAD POLÍTICA
Mantuvo una gran presencia social durante toda su vida. Desde abril de 1931, y durante todos los años de la II República, fue concejal del Ayuntamiento de Santander por el Partido Republicano Radical Socialista, ejerciendo temporalmente como alcalde en varias ocasiones. Durante ese periodo ejerció como interlocutor con Pedro Salinas en el nacimiento de la Universidad Internacional de Verano de Santander. En julio de1937 fue nombrado miembro de la Junta Delegada Provincial de Incautación, Protección y Conservación del Tesoro Artístico de Santander. Por su compromiso político tuvo que exiliarse a partir de agosto de 1937 en Francia junto a su familia –mujer, hijos y varios hermanos- hasta abril de 1941, en que pudo volver a Santander desde Marsella.
Fue firme defensor de la educación como herramienta con la que la sociedad avanza y progresa, tanto cultural como socialmente, entendida como el derecho al que todos los ciudadanos han de acceder, independientemente de su posición social o situación económica. Por ello, desarrolló una importante labor educativa y cultural en la ciudad y en la región, como queda de manifiesto en el impulso que le confirió al Ateneo Popular, del que fue Presidente a partir de 1928 hasta su final en 1937. Tuvo también una gran amistad con artistas, escritores o personalidades coetáneas, como Ricardo Bernardo, Daniel Alegre o Manuel Llano, quien le dedicará su libro Brañaflor: “A Mariano Lastra, entrañable amigo, enamorado de las cosas viejas de la Montaña”.
A pesar de no figurar formalmente en la denominada “Generación de 1925”-término creado por Carlos Flores en 1961 para reunir a los arquitectos vanguardistas titulados en la Escuela de Arquitectura de Madrid entre 1918 y 1925 que introdujeron el racionalismo en España-, Lastra pertenece, por su obra, pensamiento y año de titulación, plenamente al espíritu de dicho grupo. Fueron un conjunto de arquitectos que conociendo la arquitectura europea del momento intentaron una renovación paralela de la arquitectura española, y que al mismo tiempo apreciaban y conocían la arquitectura propia del lugar y de la tradición. Que Lastra no se encuentre en esta conocida publicación, pasando sus obras más desapercibidas, se debe en buena medida por situarse en una región periférica, fuera de los focos culturales de la época que estaban más centrados en las grandes ciudades españolas.
MARCO ARQUITECTÓNICO
La obra de Deogracias Mariano Lastra se enmarca plenamente dentro de las corrientes arquitectónicas que sucedieron en la primera mitad del siglo XX. Toda ella conforma un conjunto de gran calidad en el que se puede observar la evolución formal y estilística que se produce en el pensamiento arquitectónico a lo largo de ese periodo, acorde a lo que estaba ocurriendo en el resto de España y Europa. En todas las épocas por las que discurre su trabajo, proyecta y construye edificios e intervenciones que merecen ser valoradas y protegidas, tanto desde sus comienzos eclécticos y regionalistas hasta su etapa final, más académica e historicista. Pero singularmente, y a los efectos de su protección y conservación, debemos destacar las obras pertenecientes a sus años racionalistas, entre 1925 y 1937. Por diversos motivos, este periodo presenta una falta de reconocimiento que conlleva su mal estado de conservación o incluso su desaparición –en algún caso reciente, demolidos por parte de su propietario, la Administración Pública-. Se pueden encontrar varias causas: la falta de aprecio generalizado, por desconocimiento, de la arquitectura moderna, su progresiva degradación por la fragilidad de los materiales utilizados y/o de su falta de mantenimiento, lo sutil y delicado de sus composiciones a través del uso del color y de las superficies o, finalmente, la reducción ideológica de lo local y lo propio a un determinado estilo.
Por su innegable valor histórico y arquitectónico, inserto en tan breve lapso de tiempo, por la singularidad de la relación de algunas de sus obras entre el racionalismo y el regionalismo montañés -¡que solo se pudo producir aquí!-, y el escaso y limitado número de obras construidas y conservadas, son razones suficientes para que sean valoradas y consideradas como parte de nuestro Patrimonio arquitectónico, un legado que merece ser identificado, defendido y puesto en valor, por representar arquitectónicamente uno de los momentos esenciales de la historia cultural del siglo XX en nuestra región.
CASA PAREADA EN AVDA. REINA VICTORIA
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA PAREADA EN AVDA. REINA VICTORIA
Calle Reina Victoria 30,32. Santander
Deogracias Mariano Lastra
1930
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA PAREADA EN AVENIDA REINA VICTORIA, SANTANDER
Edificación de dos viviendas adosadas y simétricas, orientadas con sus fachadas más largas hacia el Norte y el Sur, de manera que una queda situada al Este y otra al Oeste. Tienen su acceso desde la acera Sur dela Avenida de Reina Victoria, en una parcela situada varios metros por debajo del nivel de la acera, de forma que desde el acceso levanta una planta y hacia el Sur, con amplias vistas hacia la Bahía, hacia donde levanta cuatro alturas. Ambas casas comparten un tejado que vierte hacia la fachada Norte con tres pendientes, Norte, Este y Oeste, y hacia el Sur se forma el testero de un tejado a dos aguas, Este y Oeste.
La casa está separada del borde de límite de la parcela con la calle, de manera que el acceso a ambas casas se realiza por una pasarela y escaleras que salvan el espacio entre la acera y la edificación.
Las fachadas están acabadas con enfoscado pintado, con un estilo ecléctico que si bien hacia el Norte recrea molduras, órdenes y aleros propios de la arquitectura tradicional, hacia el Sur utiliza formas dinámicas y desprovistas de ornamentos, propios de la primera arquitectura moderna, que coincidían en los años en que el arquitecto encaraba su construcción.
Ambas casas disponen de amplios jardines hacia el Este y el Oeste con terrazas, bancadas y pérgolas abiertas hacia el paisaje de la bahía.
23/01/2020
43.463828, -3.786883
CASA DE VECINDAD. JULIAN CEBALLOS 20
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA DE VECINDAD. JULIAN CEBALLOS 20
C/. JULIAN CEBALLOS 20. Torrelavega
Deogracias Mariano Lastra
1944
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA DE VECINDAD EN CALLE JULIAN CEBALLOS Nº 20, TORRELAVEGA
Edificación de imponente volumen en el centro urbano de Torrelavega. Consta de planta baja, con posibilidad de entreplanta o cabrete, planta principal dedicada a oficinas y estudios de profesionales y, sobre ello, cinco alturas destinadas a viviendas. La edificación aparece en proyecto como incorporada a otra situada al Oeste, que formaba esquina con la calle Serafín Escalante, que al parecer no fue ejecutada, si bien forma conjunto con otra situada al Este, que llega hasta la esquina de la manzana.
El bloque realizado está entre medianeras y consta de un portal con la escalera situada en el centro, que se ilumina desde el patio de manzana, con dos viviendas en cada planta que abren sus huecos hacia la calle y el patio de manzana.
De carácter historicista y con el particular estilo ecléctico de su autor, la fachada está íntegramente realizada con enfoscado pintado. Forma volúmenes verticales volados sobre la alineación de calle, soportados con grandes y expresivas ménsulas que se acodalan ocupando buena parte de la altura de la entreplanta, y que recuerdan de los volúmenes de galerías de los edificios de viviendas tradicionales.
Las ventanas se agrupan verticalmente con recuadros que forman bandas a manera de grandes fustes de columnas, que se coronan con un remate que recuerda a un pequeño frontón sobre canecillos, y sobre ello se añade una ventana suelta, que puntualiza el gesto vertical. La última planta forma terraza con balaustrada de fábrica, cuya imagen actúa a manera de cornisa, y su altura de planta en fachada, como arquitrabe que culmina el edificio.
13/01/2020
43.348674, -4.048917
CASA DE VECINDAD. FDEZ. ISLA 27
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA DE VECINDAD. FDEZ. ISLA 27
C/. FERNANDEZ ISLA 27. Santander
Deogracias Mariano Lastra
1932
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA DE VECINDAD EN CALLE FERNANDEZ DE ISLA Nº 27, SANTANDER
Este edificio de viviendas forma continuación con el adosado a él en la esquina entre las calles de Fernández de Isla y Alcázar de Toledo. Se corresponde con la etapa racionalista y pionera de la arquitectura moderna en la región, caracterizada por la utilización de estructuras de hormigón armado y procedimientos industriales como las fachadas de doble hoja de ladrillo hueco cerámico, la ausencia de ornamentación, los paramentos lisos y las ventanas de guillotina. La edificación carece de aleros y las fachadas se alzan y forman peto sobre la última planta, para resaltar de esta forma sus volúmenes y ocultar un tejado de baja pendiente realizado con placas onduladas de fibrocemento, una novedad en su momento.
Sus fachadas están acabadas con enfoscado pintado. Destaca el elaborado juego de volúmenes en que cuerpos verticales avanzan en vuelo sobre la alineación de la calle unidos por balcones en planta primera, que recuerdan la volumetría de las galerías en las arquitecturas de vivienda tradicional. La fachada se escalona sucesivamente en las últimas plantas, en paralelo los volúmenes entrantes y salientes, lo cual forma un efecto aterrazado que, a pensar de su aparente sencillez, resalta una sorprendente riqueza volumétrica y formal.
Las aristas de los volúmenes en todo el edifico se resaltan con sutiles rehundidos, reservados para ser pintados en color claro, que recuerda a las decoraciones de edificios de la estética Art-Decó y de la primera modernidad centroeuropea, como en el palacio Stoclet de Josef Hoffmann.
De igual manera, las ventanas están unidas verticalmente entre sí con sutiles rehundidos, reservados para ser pintados en color claro, el mismo que el empleado en las aristas.
13/01/2020
43.460841, -3.815353
CASA DE VECINDAD. LLANES
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA DE VECINDAD. LLANES
C/. RODRIGO GROSSI 2. Llanes
Deogracias Mariano Lastra
D. COSME SAN ROMAN/1920
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
EDIFICIO DE VIVIENDAS REGIONLISTA EN LLANES
Edificio que forma esquina que consta de planta baja dedicada a uso comercial, y sobre ello dos plantas de vivienda que ocupa toda la superficie, y una más en ático que se levanta en la esquina y ciertos volúmenes.
Se trata de un edificios de viviendas dentro de un entorno urbano de claro estilo regionalista, caracterizado por la incorporación, de forma estilizada, de elementos de la arquitectura tradicional montañesa, entre los que cabe destaca el uso de profundos aleros con canecillos vistos de madera, una llamativa solana cuyo alero se incorpora a la cubierta del edifico, balcones redondos, ventanas en arco etc. Sobre el volumen principal de la cubierta se levantan cuerpos verticales a manera de torres con aleros, menos en el que forma la esquina, en el que avanza un volumen a manera de galería, sin aleros, con cornisas laterales remontadas lateralmente con molduras que destacan el frente ochavado que forma la esquina.
Las fachadas están acabadas con enfoscados pintados, con un zócalo de piedra caliza en la parte inferior de la planta comercial. Cabe destacar la riqueza y variación y cuidada ejecución de cornisas, impostas, jambas y otras molduras que recrean la diversidad de elementos arquitectónicos que conviven en sus fachadas, como ventanas en arco, terrazas con balaustradas de fábrica, etc.
El exterior del edifico se encuentra en un buen estado de conservación y se han mantenido sus carpinterías originales y elementos de forja en balcones sin añadidos ni transformaciones.
30/12/2019
- Casa Llanes
- Casa Llanes1
43.421377, -4.758681
CASA VECINDAD. C/. LEOPOLDO PARDO
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA VECINDAD. C/. LEOPOLDO PARDO
C/. LEOPOLDO PARDO 5. Santander
Deogracias Mariano Lastra
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA DE VECINDAD EN CALLE LEOPOLDO PARDO Nº 5, SANTANDER
Edificios de trazas sencillas y limpias de ornamentación, correspondiente con el periodo racionalista del que el arquitecto es pionero en Cantabria. Consta de planta baja dedicada a almacenes y comercio, y cuatro pisos de viviendas, dos en cada planta. Se compone como sucesión de dos portales iguales de manera que forman dos cuerpos simétricos con un volumen central volado sobre la alineación de la calle, hacia cuyos laterales en planta primera y segunda se prolongan balcones que forman alineación entre ambos edificios. El cuerpo volado llega hasta la planta tercera y la planta cuarta retrae su fachada en su centro para formar terrazas, mientras que los laterales se prolongan en altura al mismo plano, para formar efecto de torres que flanquean la composición.
Las fachadas están completamente acabadas con enfoscados y pintura. Los huecos superpuestos se alinean entre sí con delicadas molduras, que hacen destacar una sutil composición de bandas verticales.
16/12/2019
43.271317, -3.934823
CASA VECINDAD EN C/. BURGOS 9
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA VECINDAD EN C/. BURGOS 9
C/. BURGOS 9. Santander
Deogracias Mariano Lastra
SRA. MARIA ORTIZ/1951
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA DE VECINDAD EN CALLE BURGOS Nº 9, SANTANDER
Edificio entre medianeras que se proyecta como elevación de un almacén existente, que en la realidad consta de una planta comercial que por su generosa altura da lugar a entreplanta o cabrete, y tiene en el centro del edificio un pasaje en cuyo interior se encuentra el portal a las viviendas y que da acceso a otros locales en el interior de la parcela.
Consta de planta baja unida a entreplanta, y sobre ellas tres plantas de viviendas iguales todas ellas. Se distribuyen dos viviendas en cada planta, de manera simétrica, con fachadas al Norte en la calle Burgos, y hacia el Sur en el patio de manzana, un patio abierto hacia el Sur, permite abrir las estancias interiores. La escalera común se sitúa en el centro del solar, junto al ascensor.
La estructura es de hormigón armado, y las fachadas están acabadas con enfoscado pintado. Se componen con un volumen volado que abarca la totalidad de la fachada, en el que se inscriben amplios balcones con barandillas de forja y pasamanos de madera, en el centro y en ambos extremos, y entre ellos quedan dos cuerpos verticales intermedios, uno de cada vivienda, con grandes ventanales a manera de galería. La parte superior se corona con baranda corrida de fábrica , con machones que resaltan los extremos de las galerías.
16/12/2019
43.349851, -4.050091
CASA VECINDAD. C/. CADIZ 20
RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA
CASA VECINDAD. C/. CADIZ 20
C/. CADIZ 20. Santander
Deogracias Mariano Lastra
SRES. FERNANDEZ MAZO/1951
Ana M. de la Lastra Valdor, Domingo de la Lastra Valdor, Pedro Fernandez Lastra y Guillermo Fernandez Lastra.
CASA DE VECINDA EN C/ CÁDIZ Nº 20, SANTANDER
Edificio de viviendas adosado entre medianeras, con fachada hacia las calles Cádiz, donde se sitúa el portal, y Calderón de la Barca, hacia el Sur. Consta de planta baja comercial con posibilidad de altillo, entreplanta dedicada a oficinas y despachos profesionales y, por encima, nueve planta de viviendas. Se distribuye con cuatro viviendas en cada planta, con la escalera y ascensores en el centro del solar y con patios en ambos laterales del cuerpo medio, a donde abren ventanas las cocinas, mientras que los baños quedan interiores conectados con patinillos de ventilación. En las fachadas a ambas calles se asoman la mayor parte de habitaciones y salones.
Las fachadas Norte y Sur tienen similar composición, con un cuerpo central volado con dos grandes ventanales, a manera de galerías, y balcones a ambos lados con balaustradas de barrotes de fundición que abarcan dos puertas balconeras. Cabe adscribir su imagen al neo-historicismo de carácter nacional, aunque de talante eclecticista, que uniformiza el estilo de las edificaciones en la zona de reconstrucción de Santander tras el incendio de 1941.
Las fachadas estás acabadas en enfoscado pintado, con entrepaños de plaquetas de ladrillo a cara vista que unen los huecos de los balcones y como fondo que delimita los huecos en las plantas superiores. El cuerpo bolado centralabarca desde la planta primera hasta la sexta, y a partir de la séptima se forman terrazas sucesivas con cada planta superior, que escalonan la coronación del edificio, que se remata con balaustrada corrida de piedra con pináculos que distinguen el cuerpo central que sobresale.
Cabe resaltar el frente de portal, realizado en piedra conportón de rejería metálica con paños de cristal, con una elegante molduración de carácter clásico, muy estilizada y de trazado limpio y geométrico, que alude al estilo Art-Decó, que con mucha habilidad empleó el arquitecto a lo largo en diversos momentos.
19/12/2019



































































