Intervenciones en Brañavieja

OTROS/Urbanismo, hotelero y residencial

Brañavieja (Hermandad Campoo de Suso)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1965

Pablo Flor Morales

 

El poblado de Brañavieja, vinculado a la estación de esquí de Alto Campoo, se asienta sobre el collado que domina el valle de origen glaciar del río Híjar. Su antiguo circo, dominado por el Pico Tresmares y actual ubicación de las pistas de la estación, está conformado por la Sierra de Peña Labra y la Sierra del Cordel, en cuya ladera al norte del poblado se encontraban las pistas de la estación original.

La iniciativa de crear un asentamiento dedicado a la práctica de deportes de nieve (cuya carretera de acceso se construyó ex profeso y se prolongó hasta la cumbre con la idea de conectarla con Liébana a través de Piedrasluengas y hacer accesible la estación también desde Palencia), arrancó en 1958 con la construcción del refugio del Club Tajahierro, al que luego se unirían el de Solvay (obra de Hernández Morales), el del Club Tres Mares (proyectado por Javier González Riancho y autoconstruido por un grupo de voluntarios locales) y poco después el actual Albergue Juvenil Cantabria, donde se reutilizaron materiales provenientes de la demolición del Hogar Provincial Cántabro, obra de la primera etapa de Hernández Morales en Santander. A estas construcciones se unirían los cuatro primeros refugios particulares levantados a la entrada del poblado.

La creación ex novo de este asentamiento en un lugar despoblado formó parte de un importante plan de desarrollo turístico en el sur de la región (que incluía la rehabilitación del Castillo de Argüeso, inicialmente planteada como parador, la urbanización del nacimiento del río Ebro en Fontibre y el teleférico de Fuente Dé) y supuso un hecho histórico sin precedentes en Cantabria. La ocupación de los terrenos, de propiedad comunal, era autorizada por el ayuntamiento mediante cesiones de uso a 100 años, situación que se mantuvo hasta la aprobación en 1965 de un expediente de desafección de montes de utilidad pública, ya bajo la presidencia de Pedro Escalante Huidobro en la Diputación, momento en el que Hernández Morales proyectó la urbanización del poblado, la instalación del primer telesquí y el primer telesilla (ambos en colaboración con el ingeniero José Calavera Ruiz) y el hotel (https://patrimonio.coacan.es/hotel-la-corza-blanca), cuya construcción se inició poco antes que la del centro cívico, concebido en torno a una plaza pública como corazón del asentamiento. El proyecto de urbanización ordena una serie de viales de uso interno que a partir de la carretera comarcal serpentean adaptándose a la topografía del terreno, ocupado en su cota superior por ambos edificios públicos, para dar acceso a un conjunto de 35 parcelas privadas destinadas a albergar viviendas unifamiliares, en su mayoría aisladas, aunque también planteaba alguna pareada. En la década de los 70 la intervención de Hernández Morales en el poblado se completó con la construcción de tres refugios privados para promotores particulares y la cafetería El Chivo (https://patrimonio.coacan.es/cafeteria-el-chivo-branavieja) en la zona de pistas, según un modelo prácticamente idéntico al de la cafetería de Fuente De.

La baja densidad del conjunto y su uniformidad tipológica fueron alteradas al autorizarse la construcción de varios bloques de vivienda. Sin embargo el cambio más significativo para el funcionamiento del poblado lo supuso el obligado traslado de las pistas a la zona de Calgosa para disponer de nieves más duraderas y el consecuente desplazamiento de actividad a ese área.

15/03/2021

43.033880, -4.356434

Monumento a la Marina de Castilla y al Emigrante Montañés

OTROS/Estación repetidora y, originalmente, museo naval y restaurante

Pico Llen, Macizo de Peña Cabarga. Heras (Medio Cudeyo)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1965

Jorge Villamor Cantera

 

Este singular edificio situado en el Pico Llen, en lo más alto del Macizo de Peña Cabarga y al sur de la bahía de Santander, responde a un proyecto de Ángel Hernández Morales junto al ingeniero José Calavera Ruiz que, originalmente, contaba con una torre de telecomunicaciones (en uso hoy en día), un pequeño Museo Naval y un restaurante. Se denominó en un primer lugar como «Monumento a la Marina de Castilla y al Emigrante Montañés» para posteriormente conocerse como «Monumento al Indiano».

La torre, de 46, 31 metros de altura y recordando a un faro o a un gran mástil de navío, está formada por un cilindro hueco donde se localiza el ascensor y situándose en su base una estancia de acceso y servicios, un mirador acristalado de planta circular (donde se encontraba el Museo Naval) a media altura y al cual se accede a través de la gran rampa exterior y, en lo más alto de la estructura, un pequeño mirador también circular que hace remate superior del conjunto.

En 1973, después de desechar la posibilidad de instalar un segundo repetidor en el edificio, se optó por construir una nueva estructura metálica al suroeste, obra también de Hernández Morales, la cual contaba con una altura total de 73 metros y complementaba a un edificio más bajo de tres plantas donde se encuentran todos los equipos necesarios para su funcionamiento.

El «Monumento al Indiano» y su edificio complementario, construidos en una época en la que se realizaron obras similares como la torre de telecomunicaciones de Berlín Oriental (1969), la torre de telecomunicaciones de Santiago de Chile (1974) o la de Torreespaña en Madrid (1981), salvo para su uso de telecomunicaciones fracasó como referente turístico y cultural estando la instalación hoy en día cerrada y en un deficiente estado de conservación.

14/03/2021

43.379307, -3.778613

Hotel «La Corza Blanca»

EDIFICACIÓN HOTELERA O TURÍSTICA

Brañavieja (Hermandad Campoo de Suso)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1965

Pablo Flor Morales

El hotel «La Corza Blanca» consiste básicamente en dos volúmenes con cubierta a dos aguas, uno de cuatro plantas destinado a las habitaciones y otro de dos plantas con la zona pública (accesos, servicios, restaurante y cafetería, ambos orientados mediante grandes ventanales hacia el Pico Tres Mares) y de servicio (cocinas, lavandería, etc), maclados en ángulo para conformar un espacio de acceso orientado al sur. Aunque aún es reconocible la imagen original del edificio, algunas de las ampliaciones realizadas para incrementar su capacidad hotelera han desvirtuado su rotunda composición volumétrica, tan característica en la obra de Hernández Morales. Los faldones limpios de la cubierta de pizarra, hoy sustituida por planchas metálicas, han sido colonizados por una serie de grandes buhardillones que sirven a una nueva planta de habitaciones creada en el espacio bajo cubierta. Otro volumen añadido, destinado a núcleo de comunicaciones verticales e instalaciones, se levanta por encima de ambas cubiertas. El volumen de habitaciones se prolongó añadiendo una crujía en la fachada sureste que a modo de gran galería dotó de una nueva imagen a la fachada más visible del edificio. En la planta baja del volumen menor se cerró la terraza y se añadió un cuerpo forrado de mampostería que a modo de basamento eliminó la escalera exterior que daba acceso a la planta primera.

Más información, textos y fotografías en el siguiente enlace https://patrimonio.coacan.es/hotel-la-corza-blanca

15/03/2021

43.034806, -4.357849

Teleférico y otros edificios Fuente Dé

EDIFICACIÓN HOTELERA O TURÍSTICA

Fuente Dé (Camaleño)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1966

Pedro Fernández Lastra

En enero de 1962 el ingeniero José Antonio Odriozola Calvo redacta un informe denominado «Consideraciones previas para la instalación de un teleférico entre Fuente-Dé y el Mirador del Cable» dentro de las pretensiones de incrementar el turismo en la zona que propone el Consejo Económico Sindical de Liébana. Es una idea que acoge e impulsa de inmediato Pedro Escalante Huidobro, Presidente de la Diputación Provincial, encargando al Ángel Hernández Morales su desarrollo.

La construcción del teleférico, que salva un desnivel de 754 metros entre la estación inferior a la cota 1.070 y la superior a la cota 1.824 constituyó un importante reto tecnológico, Dada la singularidad del proyecto en sus aspectos estructurales y constructivos AHM demanda la colaboración del ingeniero José Calavera Ruiz, estableciendo una fructífera relación que se prolongará posteriormente en más proyectos. Como declaró Calavera: «La obra civil, compuesta principalmente por los edificios de ambas estaciones, constituye un caso de estructura de hormigón armado de los más complejos que yo he encontrado a lo largo de mi vida profesional. Esta complejidad surge por un lado de los problemas planteados por los cambios térmicos de la estructura, que son naturalmente muy fuertes. Por otro lado, la abundancia e importancia de las cargas puntuales producidas por las instalaciones mecánicas, muchas de las cuales, aparte de su carácter dinámico tienen componentes horizontales y ascendentes importantes, complicaba el cálculo estructural».

A partir de un modelo de teleférico y de estaciones de la empresa italiana Ceretti e Tanfani, Hernández Morales y Calavera diseñan el conjunto de edificios que lo componen. Para las estaciones se plantea una potente estructura de hormigón armado, cuyos muros paralelos conforman las grandes bocas para la salida y llegada de las cabinas, que reflejan con la forma su función. Resueltas las necesidades de funcionamiento y estructurales, AHM maneja con solvencia la implantación de los dos edificios sobre el terreno, e introduce detalles constructivos y formales que los dotan de una gran expresividad plástica. A la rotundidad volumétrica de la estación inferior, que apunta hacia el farallón del circo de Fuente Dé al que se deberá ascender, se le contrapone la impresión que causa la estación superior, posada en el borde del cortado volcada sobre el vacío hacia el fondo del valle, con ese clasicista frontón que evita la caída sobre las cabinas de la nieve acumulada en la cubierta.

En la estación inferior, el acceso a la plataforma elevada de las cabinas se realiza mediante unas potentes rampas y escaleras de hormigón con unas elegantes barandillas, actualmente ocultas y enmascaradas por los nuevos recorridos construidos posteriormente.

Al elemento central que constituye el teleférico se le añaden dos edificios en el entorno de la estación inferior, una cafetería y la vivienda del director y un refugio de montaña en la estación superior. Se construye también una fuente conmemorativa y alegórica al pie del teleférico. Ese mismo año AHM redacta un «Proyecto de Urbanización del Poblado de Fuente Dé» en el que se incluyen varias parcelas para la venta y construcción de viviendas privadas, que no se llevará a efecto, aunque si redactó algún anteproyecto.

Estos tres edificios responden a un mismo estilo formal y material que reflejan la interpretación de AHM del entorno alpino en el que se encuentran, con referencias a la arquitectura de montaña del norte de Europa. AHM desarrolla una arquitectura propia con elementos contemporáneos que más tarde reutilizará en otros proyectos cercanos, como en la iglesia de Espinama. Cubiertas rotundas con pendientes importantes y aguadas sencillas, con las fachadas compuestas bajo los faldones de modo más libre. Materiales contemporáneos pero que remiten a la tradición, con atención al lugar tanto en su componente icónica y paisajística como en la constructiva y funcional que imponen las condiciones climatológicas, como es la nieve.

Para comunicar la estación superior y el refugio de montaña, salvando un nevero que lo impedía muchos días, se construyó una pasarela de aproximadamente 24 metros de longitud. Se aportan varios planos y documentos como ejemplo de la colaboración de Hernández Morales y Calavera, con los planteamientos del primero y los cálculos del segundo.

La obra de construcción del teleférico finaliza en 1966. En una carta dirigida a Carlos de Miguel, AHM le describe sucintamente el esfuerzo realizado para ello.

Se debe destacar la implicación en esta obra de todos los participantes, debiendo señalar especialmente además del arquitecto Ángel Hernández y el ingeniero José Calavera al aparejador Manuel Carrión, que participó también con AHM en muchas de las obras de la Diputación Provincial. Esta obra es la primera en la que colaboraron Calavera y Hernández Morales, relación que continuará posteriormente con gran respeto, cordialidad y consideración entre ambos -como refleja la correspondencia que se cruzan- en la iglesia de Espinama, en el Monumento a la Marina de Castilla en Peña Cabarga o en las naves para Electra de Viesgo.

Los edificios de Fuente Dé se encuentran actualmente muy alterados, con profundas modificaciones que ocultan y distorsionan su imagen original, siendo esta situación una gran pérdida patrimonial.

Más información, texto y fotografías, en el siguiente enlace:

https://patrimonio.coacan.es/estacion-inferior-del-teleferico/

La Fundación do.co,mo.mo_ibérico ha incluido a la estación inferior del teleférico en su registro de construcciones destacadas del siglo XX en España, dentro del apartado de «equipamientos modernos».

http://www.docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=1432:estacion-inferior-del-teleferico&Itemid=11&vista=1&lang=es

13/03/2021

43.144044, -4.812061

Grupo Santiago el Mayor (barriada segunda)

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Barrio de Pronillo s/n. Santander

Ángel Hernández Morales

Constructora Benéfica «Santiago El Mayor»/1967

Jorge Villamor Cantera

 

Este conjunto de ciento ocho viviendas realizadas en dos fases y localizadas en el Barrio de Pronillo, entre el depósito de agua municipal y el acceso oeste a la Avenida de los Castros de Santander, responden a un proyecto de Ángel Hernández Morales fechado en junio del año 1964. Estas viviendas, de las denominadas de Renta Limitada Subvencionada, formaban parte de la segunda barriada (de dos) que promovió en esta zona de pendiente acusada la constructora benéfica «Santiago el Mayor».

El conjunto, desarrollado en dos fases de nueve bloques la primera y tres la segunda, se encuentra junto a la primera barriada proyectada en la zona por Ángel Hernández Morales, con las mismas orientaciones y con la salvedad de que esta última se conformó a base de bloques de cinco alturas sin ascensor y tres viviendas por planta en vez de las dos alturas y las dos viviendas por planta de la anterior. Todos los bajos de esta barriada se destinaron originalmente a tiendas, garajes y almacenes aunque, a día de hoy, se puede observar que varias de estas plantas bajas se han destinado a viviendas. Los espacios intersticiales entre los bloques se usan fundamentalmente como aparcamientos a excepción de una pista polideportiva, una bolera y dos pistas de petanca situadas en la zona sur y oeste de la actuación. En esta zona y junto al muro que separa la barriada del depósito de agua, se encuentra también una zona de juego infantil y una pequeña edificación que sirve como lugar de encuentro de la asociación de vecinos.

Las tres viviendas por planta, con unas superficies construidas de unos sesenta y cuatro metros cuadrados y con un programa similar de tres dormitorios, cocina, sala de estar y baño, se disponen alrededor del núcleo de escaleras de tal manera que se abran el menor número de huecos de fachada a la orientación norte. También, con esta disposición de las viviendas, los miradores de las salas de estar siempre están orientados al este o al sur.

En cuanto a los sistemas constructivos, la estructura está realizada en hormigón armado con forjados a base de vigueta de hormigón y bovedilla cerámica, los cerramientos exteriores a base de doble hoja de ladrillo cerámico revocado y pintado y las cubiertas, de dos aguas hacia el interior, a base de tabiques palomeros con acabado en chapa de fibrocemento.

20/12/2020

43.462073, -3.832987

Centro Parroquial de Espinama

EDIFICACIÓN RELIGIOSA

Espinama (Camaleño)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial y Obispado de Santander/1968

Pedro Fernández Lastra

Como arquitecto de la Diputación Provincial de Santander, Ángel Hernández Morales

redactó en 1966 el proyecto de un nuevo centro parroquial en Espinama para sustituir a la histórica iglesia de finales del siglo XVI, que se encontraba en un deficiente estado de conservación. Está situado en un altozano que domina visualmente el pueblo, en el lugar donde se ubicaba desde el siglo XVIII el edificio de la Obra-Pía de Espinama, ya entonces arruinado y que fue demolido. El programa solicitado incluía una iglesia, un salón social para reuniones y una escuela unitaria. Las obras del edificio, accesos y la urbanización fueron sufragadas por el matrimonio espinamense formado por Rafael Calvo Briz y María Jesús Briz Calvo. Además AHM construyó cerca la vivienda para maestro, actualmente abandonada y en un deficiente estado de conservación.

El centro parroquial fue prácticamente contemporáneo al proyecto que Hernández Morales estaba realizando en Fuente Dé, con el que comparte algunas de sus soluciones constructivas y formales, así como la eficaz y atinada estructura calculada por el ingeniero José Calavera.

Se puede considerar que es una obra de madurez, con pleno dominio de los recursos estructurales, constructivos, compositivos y formales que caracterizan su obra. Organiza los volúmenes de la iglesia y dependencias en forma de L, alrededor de un patio cuadrado con galería porticada de reminiscencias claustrales. El conjunto se inscribe sobre una traza de proporciones áureas, con una retícula ortogonal en la que combina pilares metálicos y potentes muros de mampostería, entre los que destacan los curvos que dan forma a la iglesia. Grandes cubiertas de pizarra a dos aguas conforman su imagen exterior. El campanario exento con una presencia casi escultórica, actúa como contrapunto vertical al conjunto edificado, recurso que utilizará en otras obras de la misma época.

Una construcción sólida y rigurosa que combina indistintamente materiales tradicionales como la piedra, la madera y la pizarra, con otros modernos como el hierro, el hormigón o el ladrillo cara vista, dotan al edificio de su imagen contundente en el exterior, como edificio público, pero amable en su interior, desprovisto de ornamentación para confiar su expresividad a la presencia de los propios materiales.

En esta y en otras de sus obras utiliza de manera recurrente un repertorio de soluciones constructivas y de materiales, que combinan referencias a la vanguardia arquitectónica con otras que pretenden su integración en el entorno tradicional, que va depurando en el tiempo y que convierte a sus obras en reconocibles.

La iglesia de San Vicente Martir tiene una única nave de traza casi triangular, en contraste con el cuadrado del patio, y presenta un carácter orgánico formado por un interesante juego de muros curvos de piedra y ladrillo que se prolongan en su interior, contrastando con el techo de tablas de madera de cedro. El acceso, de personas o de luz, se realiza a través de las aperturas entre estos muros de fachada al ser independientes entre sí, en un juego de vacíos y llenos que utiliza también en otras iglesias coetáneas. «Tratándose de un clima frío, hemos tenido especial cuidado en la disposición de las entradas. Por ello, el acceso a la nave está situado en la zona sur, y lo mismo la entrada a la catequesis cuidadosamente asubiada de los vientos del NW.» (de la memoria del proyecto).

AHM establece una relación muy acertada entre el trazado orgánico de los cerramientos en planta de la iglesia y la geometría de trama ortogonal de las cubiertas inclinadas, leyes compositivas en apariencia distantes, afrontando con ello la realidad del lugar pero también el compromiso de su obra con los tiempos en que se ejecuta.

También diseña el mobiliario interior y los objetos litúrgicos, en hierro y madera, en una acertada síntesis entre función, artesanía y escultura. En el exterior destaca el remate de la torre, habiendo desaparecido la simbólica fuente exterior situada en el centro del claustro. Como en otras obras de AHM, a instancia del arquitecto se contrata al escultor Jesús Otero para que realice las tallas del Cristo crucificado y de la Virgen.

El deficiente estado de conservación de su exterior demanda una restauración urgente que devuelva este edificio a su estado original.

Más información, texto y fotografías, en el siguiente enlace:

https://patrimonio.coacan.es/iglesia-espinama/

Es uno de los edificios seleccionados en el libro «40×40 Cuarenta años de Arquitectura en Cantabria», que se puede descargar en el siguiente enlace:

https://www.coacan.es/colegio-3/comunicacion-y-noticias/notas-y-anuncios/10202-40-obras-x-40-anos-1942-1982-cuarenta-anos-de-arquitectura-en-cantabria

La Fundación do.co,mo.mo_ibérico ha incluido a este edificio en su registro de construcciones destacadas del siglo XX en España, dentro del apartado de «equipamientos modernos»:

http://www.docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=821:iglesia-parroquial&Itemid=11&vista=1&lang=es

13/03/2021

43.127881, -4.785728

Centro cívico en Brañavieja

OTROS/Multiuso (deportivo, administrativo, religioso y residencial)

Brañavieja (Hermandad Campoo de Suso)

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1968

Pablo Flor Morales

 

Este edificio, proyectado en 1968 con Miguel Ángel Sáinz de Varanda, fue concebido como «corazón, mente y dirección de la estación de esquí». Alberga un programa multiuso con dos cuerpos autónomos unidos por un porche, cerrado durante la obra como galería acristalada, que facilita el tránsito a cubierto entre ambos y conforma un espacio exterior de acceso a modo de plaza, inicialmente planteada en forma de U pues el porche también daba servicio a un tercer cuerpo situado al este, consistente en la ampliación como refugio para esquiadores del bar restaurante construido cinco años antes por el ayuntamiento. Esta galería acristalada unifica la imagen hacia el acceso y se ejecuta mediante una delgada carpintería metálica bajo un alero de hormigón armado que amplía su vuelo hacia el norte, soportado por una elegante hilera de jabalcones metálicos.

El primer cuerpo, de planta longitudinal, alberga distintos servicios de la estación (oficinas, taquillas, aseos, alquiler y venta de material, botiquín, puesto de policía y, en planta primera, una serie de apartamentos para personal) Está construido mediante una serie de muros paralelos de hormigón armado dispuestos perpendicularmente a su fachada principal. Cuatro núcleos de escalera independientes dan acceso a los apartamentos de la planta primera, cuyo interior se ve puntualmente entorpecido por estas pantallas de hormigón. La sección, con cubiertas inclinadas a dos aguas, condiciona que los dormitorios queden iluminados a través de una serie de ventanas altas por encima del faldón que cubre la galería inferior.

La capilla es una destilación de sencillez. Su hastial triangular de hormigón armado pintado de blanco puede entenderse como una de las imágenes icónicas del poblado. Interiormente da fondo al presbiterio, con su superficie de hormigón visto bañada lateralmente por la luz natural proveniente de una gran ventana también triangular. A diferencia del otro cuerpo aquí la estructura se resuelve mediante pórticos metálicos que dan forma a una cubierta inclinada a tres aguas, enteramente forrada con tablas de madera en el interior.

Podría hablarse por tanto de una dualidad que se sintetiza en la visión conjunta de los hastiales al noroeste de ambos cuerpos que forman el edificio: la sencillez del triángulo en el presbiterio de la capilla y la compleja sección del otro volumen, unificados mediante la galería que conforma el acceso y una limitada paleta de materiales (cubiertas de pizarra, carpinterías de hierro, revestimiento de tablas solapadas de madera sin cantear, bloque moldeado de vidrio, aleros de hormigón visto y fachadas pintadas de blanco)

Tras el obligado traslado de las pistas a la zona de Calgosa en los años ochenta para disponer de nieves más duraderas y la construcción de un nuevo edificio de servicios, el que fue planteado como corazón de la estación quedó vacío de contenido. Cabe confiar en la capacidad de adaptación de la arquitectura como valor que facilite dotar a este edificio de nuevos usos, conlleve su mantenimiento y consiga revitalizar tan simbólica obra.

Más información, textos y fotografías en https://patrimonio.coacan.es/capilla-del-centro-civico-de-branavieja/ y https://patrimonio.coacan.es/edificio-multiusos-branavieja/

Obra seleccionada en el libro «40 x 40. Cuarenta años de arquitectura en Cantabria», que se puede descargar en https://www.coacan.es/colegio-3/comunicacion-y-noticias/notas-y-anuncios/10202-40-obras-x-40-anos-1942-1982-cuarenta-anos-de-arquitectura-en-cantabria

La Fundación do.co,mo.mo_ibérico ha incluido este edificio en su registro de construcciones destacadas del siglo XX en España dentro del apartado «Los equipamientos modernos 1925-1965» http://www.docomomoiberico.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=823:edificio-multiusos-branavieja&Itemid=11&vista=1&lang=es

15/03/2021

43.033880, -4.356434

Escuela de Formación Náutico-Pesquera

EDIFICACIÓN DOCENTE

San Martín s/n. Santander

Ángel Hernández Morales

Diputación Provincial de Santander/1968

Jorge Villamor Cantera

 

Este edificio, concebido originalmente como Escuela Superior de Náutica antes de su traslado a su ubicación actual junto al Palacio de Festivales de Cantabria, es usado actualmente como Escuela Náutico-Pesquera. Con referencia catastral 6728601VP3162H y localizado en el Muelle de San Martín de Santander cuenta con una superficie total construida de 1.496 m2 y responde a un proyecto de Ángel Hernández Morales finalizado en el año 1968.

El edificio, de una composición sencilla y acabado en ladrillo pintado de color blanco, está conformado por tres elementos muy diferenciados como el propio volumen de aulas volcado al sur con unas terrazas a lo largo de la fachada a modo de puente de mando de un barco, el pequeño volumen lateral donde se encuentran los talleres y la torre lateral recordando el mástil de una embarcación con su cofia de vigía.

Ha sufrido diversas transformaciones que han distorsionado su imagen original como la adición de un volumen en el punto de unión entre la zona de aulas y los talleres, la adición de un anexo lateral en la zona de la escalera para situar la nueva entrada tras una serie de reformas interiores con la intención de ganar espacios administrativos o la sustitución de cierre perimetral original a base de elementos metálicos y de madera por una valla simple metálica. Asimismo, se han añadido una serie de elementos en el exterior de la parcela que distorsionan la vista original.

El interior, con una distribución de espacios sencilla pero muy eficaz, se encuentra en su mayor parte como era originalmente a excepción de un par de divisiones en las aulas, la zona administrativa comentada anteriormente y los talleres a los cuales se les ha añadido un cabrete para ganar superficie de trabajo. La zona del sótano dedicada a instalaciones y almacenes se está reformando actualmente para acomodar los vestuarios y los espacios de almacenaje del material de la Escuela de Buceo.

A pesar de que el edificio se encuentra catalogado por la Fundación DO.CO.MO.MO Ibérico como uno de los escasos ejemplos de arquitectura docente moderna en la región, no tiene ningún grado de protección según el planeamiento municipal. Aumentar su grado de protección sería lo deseable con el fin de garantizar su conservación y restitución de su imagen original.

20/12/2020

43.463301, -3.784301

El edificio se encuentra registrado en la fundación DO.CO.MO.MO. Ibérico en el apartado «Los equipamientos modernos-Nivel B 1925-1965»

 

Hospital de la Mutua Montañesa

EDIFICACIÓN SANITARIA

Avenida del Faro 19. Santander

Ángel Hernández Morales

Mutua Montañesa/1969

Jorge Villamor Cantera

 

Este edificio de uso sanitario y proyectado originalmente como Centro de Prevención y Rehabilitación de Accidentes de Trabajo de la Mutua Montañesa, hoy conocido como Hospital de la Mutua Montañesa, responde a un proyecto de los arquitectos Ángel Hernández Morales y Emilio de la Torriente Castro fechado en el año 1969.

La obra, premiada en un concurso convocado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid en el año 1972, acoge en su edificación principal como centro de rehabilitación una gran mezcla de usos (zonas de servicios médicos y de prevención, fisioterapia con gimnasio, terapia ocupacional, dirección y administración, residencia y salón de actos ) implementándose en el territorio de manera escalonada en bancadas desde la parte más alta de la parcela con gran acierto, casi siguiendo las curvas de nivel del mismo con una geometría curvada, con un máximo de cuatro alturas, una disposición eminentemente horizontal y una organización funcional alrededor de un jardín interior. Este juego de desniveles se prolongaba en el resto de la parcela con dos bancadas más en las cuales se situaba una proyectada y no construida piscina exterior, una bolera montañesa, una zona de tiro con arco, una pista de tenis y una pista polideportiva.

El resto de los edificios que componían el conjunto original eran el edificio para talleres (con una disposición de las aulas alrededor de un vestíbulo y actualmente en desuso), la vivienda del guarda y la marquesina de entrada. Estos dos últimos, a día de hoy, se encuentran desaparecidos del mismo modo que la pista de tenis y la pista polideportiva que se encontraban en la parte más baja de la parcela y cercana a la entrada siendo sustituidas por dos aparcamientos de vehículos.

El edificio que acoge actualmente el hospital, realizado en estructura de hormigón con cubiertas planas, mampostería de piedra caliza, carpinterías de madera de teka y acabado exteriormente a base de plaquetas de gres de castilla de 20 x 10 cm que le daban su carácter tan singular, ha sufrido durante los últimos años profundas transformaciones tanto en sus instalaciones interiores como en su acabado exterior con la intención de solventar diversos problemas funcionales, de salubridad, accesibilidad y seguridad antiincendios. Como consecuencia de todos estos cambios necesarios, parte de la volumetría original se ha distorsionado así como el juego de texturas que tenía la fachada sustituyéndose por una, mucho más eficaz, pero más plana y homogénea.

20/12/2020

43.482929, -3.788625

Edificio de viviendas en El Sardinero

RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA

Avenida Reina Victoria 127. Santander

Ángel Hernández Morales

Fernando María de Pereda Aparicio/1969

Jorge Villamor Cantera

Este bloque de viviendas con referencia catastral 7136402VP3173E y localizado en el nº 127 de la Avenida Reina Vitoria de Santander haciendo esquina con la denominada Plaza del Príncipe, cuenta con una superficie de parcela de 1.495 m2, una superficie total construida de 2.021 m2 y responde a un proyecto de Ángel Hernández Morales fechado en abril del año 1965. El promotor de esta operación fue D. Fernando María de Pereda Aparicio.

El edificio, respondiendo al estilo de Ángel Hernández Morales con zócalo de mampostería de piedra, ladrillo cara vista y cubierta de pizarra, es de volumen compacto, se encuentra en un perfecto estado de conservación y se posiciona en un lugar privilegiado de Santander. Cuenta con una estructura metálica y forjados de hormigón, cerramientos exteriores a base de dos tabicones de ladrillo y cubierta a cuatro aguas con diferentes pendientes y revestimiento de pizarra como ya se ha señalado.

Por otro lado, el edificio se posiciona en la parcela de tal manera que se acerca lo más posible al mar liberando la parte trasera para un pequeño parterre y la zona de garajes cerrados situados en el fondo. La planta baja se encuentra dedicada a portal de acceso, local comunitario, local de instalaciones y vivienda para el portero mientras que las tres plantas superiores cuentan con dos viviendas por planta más un ático con una vivienda.

Las viviendas, a excepción del ático que se ha dividido en cuatro viviendas más pequeñas, se mantienen inalteradas y cuentan con superficies comprendidas entre los 65 m2 y los 180 m2 construidos. La distribución interior se organiza alrededor de un vestíbulo de acceso y un pasillo central, perpendicular a la fachada principal, desde los cuales se accede a las diferentes estancias que originalmente eran las siguientes: salón-comedor con chimenea y acceso a la galería exterior, cocina con oficio, aseo y dormitorio de servicio, cuatro dormitorios dobles y dos baños completos.

14/03/2021

43.470776, -3.778466