Arquitectura desaparecida 2

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

(Santander)

Valentín Ramón Lavín Casalís

Annibal Gonzalez de Riancho Mariñas

El teatro Pereda de Eloy Martínez de 1916, el Teatro Apolo, el Salón pradera de Valentín Casalis de 1908, la Sala Narbón de Javier González de Riancho de 1914, junto a la estación del ferrocarril de la costa, de Severino Achucarro en 1903, son alguno de los ejemplos de notables edificios parecidos de nuestras ciudades.

La casa de Suárez Inclán en el paseo de Sánchez Porrúa, de E. Fernández Quintanilla en 1922. La casa Ocharan, en el paseo de Pérez Galdós, de Javier González de Riancho Gómez de 1913. La casa Pacheco en la avenida de Reina Victoria, de D. Mariano de La Lastra de 1930. La casa Bezanilla en el paseo de Pérez Galdós, de Ramiro Sáez Martín 1941. Villa Rosario en Joaquín Costa de 1915, de Javier González de Riancho Gomez. Villas Hoppe y Corral en el paseo de Pérez Galdós, de Javier González de Riancho Gomez.

Mención aparte merece el Palacete de Argumosa en Torrelavega, de Leonardo Rucabado, en el año 1915, con cuyo proyecto obtuvo la medalla de oro de la exposición de Bruselas de 1915. El edificio después de alguna compra venta fue cedido por la marquesa de Torneros a la Congregación de las Madres Carmelitas, con la condición de que no derribarán el palacete, condición que no cumplió la congregación. El palacete fue derribado por la congregación de las Madres Carmelitas, alegando el alto coste de su mantenimiento, consentido por la autoridad competente, municipal y en aquella época nacional.

Este escrito es una simple caricatura del desastre ocurrido con nuestro patrimonio arquitectónico en nuestra región, al respecto A. Fernández Alba dice:

«fue un periodo de destrucción total, sobre todo en España, el periodo de los años después de la postguerra civil (años 50) hasta unos años antes de la llegada de la democracia, fue una especie de botín en manos de los usurpadores del espacio público, pero de una manera brutal. Se buscaba el lugar para tirar el edificio para romper la memoria, para avasallar y para ser sustituido por unas mediocridades verdaderamente…»

18/03/2022

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Arquitectura desaparecida 1

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

(Santander)

Annibal Gonzalez de Riancho Gómez

Annibal Gonzalez de Riancho Mariñas

ARQUITECTURA DESAPARECIDA

La arquitectura es algo que se le puede asimilar a un organismo vivo puesto que nace, envejece y muere. Cómo está el organismo a los elementos que la forman se les puede alargar la vida mediante técnicas de restauración o rehabilitación o se les puede acortar derribándolas.

Los edificios tienen una vida media útil que se le suele calcular en 100 años. A partir de esa edad, los edificios se rehabilitan o se reconstruyen, en esta segunda opción se incluye la posibilidad del derribo y reconstrucción. Es sabido que un edificio bien mantenido puede durar más de 100 año.

Este planteamiento del trato de un edificio con el paso del tiempo se revisa a mediados del siglo XX. Los motivos son entre otros, la explosión que se produce en la construcción, por la demanda de vivienda creada por la llegada de la clase rural a las ciudades, el boom turístico de España y el aumento del nivel de vida y económico como consecuencia del desarrollo de la España de los años 50.

Las parcelas que ocupan las viviendas unifamiliares que se construyen en la primera mitad del siglo XX, y que se encuentran situadas en entornos cuidados, con extensos jardines y con poca densidad de construcción, son entendidas cómo lugares ideales para construir vivienda residencial colectiva de cierto nivel económico. Estos edificios van a sustituir a las villas, hoteles, cottages, chalets modernistas, pintorescos, regionalista… Así la empresa constructora que derriba la vivienda unifamiliar y construye un edificio de viviendas y la familia que vende la parcela, obtienen unos jugosos beneficios económicos, a costa del derribo de nuestro patrimonio. Sin embargo está claro qué tanto la empresa constructora como la familia que vende la vivienda realizan una actividad totalmente legal y que el responsable de la destrucción de este patrimonio, no son ellos, es la administración que lo permite y autoriza. Aunque este no es el único motivo o causa de la desaparición de estas arquitecturas sí que es una de las importantes. Es larga la lista de aquellos edificios que desaparecieron fruto de la especulación, la desidia, la falta de aprecio por el arte, el desconocimiento, el olvido, el ansia de riqueza, entre otros son los motivos de la desaparición de una parte de nuestro patrimonio construido y que constituía nuestro paisaje diario, traigo aquí alguno de ellos porque todos no caven en este pequeño trabajo.

16/03/2022

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Urbanizacion de Solvay

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Av. Solvay, 134, 39300. Barreda (Torrelavega)

Annibal Gonzalez de Riancho Gómez

Solvay/1909

Annibal Gonzalez de Riancho Mariñas

A finales del siglo XIX y comienzos del XX la empresa Solvay decide instalar una factoría en Torrelavega. La coincidencia geográfica y abundancia de las materias primas para su producción industrial, sal muera y piedra caliza, de medios tan necesarios como el agua o los combustibles como el carbón y las buena comunicaciones marítimas y terrestres, hacen de este enclave lugar idóneo para el fin.

La instalación de la empresa no solo se cuida en su aspecto productivo industrial, la parte social se trata con mucho interés.

En 1909 la empresa Solvay envía al Gobierno Civil de Santander un proyecto solicitando la construcción de un grupo escolar, un lavadero público, una casa cuartel para la Guardia Civil, un barrio para los obreros de la fábrica y otro para los empleados.

La disposición del poblado se realiza a ambos lados de la carretera N-611 que une Santander con Palencia, a lo largo de lo que se denomina la recta de Barreda. Es una disposición lineal orientada de norte a sur, con lo que facilita el soleamiento de las fachadas de la misma y alineada con la carretera N-611, que divide al conjunto en dos partes, con vías de comunicación interiores paralelas a la N-611 y perpendiculares a la misma. Su situación se haya a caballo de los municipios de Torrelavega y Polanco. Resalta la rigurosa estratificación laboral que se observa en la disposición tamaño y colocación de las distintas viviendas.

Estilísticamente es una época de búsqueda, los modelos historicistas o revival están en uso, esto hace que no sea raro que la urbanización de Solvay tanto en lo que a viviendas se refiere como a otros edificios sociales, se fije en los cottages de ladrillo ingleses. Tanto por los materiales empleados, tipo de ladrillo y teja, como por los elementos de ornato, como por las pendientes de la cubierta, las carpinterías, guarmalletas…

La relación de construcciones que realiza la empresa para viviendas y usos sociales, es muy importante. En 1905 construye el chalet de la dirección y para los ingenieros. En 1907 un hospital para uso de la empresa. En 1911 construye la casa cuartel de la Guardia Civil y un lavadero para los empleados. En ese año se construye 40 viviendas para obreros y 10 para empleados. En 1913 se construye el casino, en 1914 el grupo escolar. Construye un campo de fútbol y una bolera, así como un gimnasio y un club de tenis con cinco pistas. Se continúa ampliando a mediados del XX y en 1947, la empresa encarga al arquitecto Javier González de Riancho dos chalets para ingenieros. Hacia 1950, parece que el proceso de ampliación de la urbanización de Solvay continúa y se cierra con la construcción de 15 viviendas más.

16/03/2022

43.377496, -4.038700

Palacio de los Hornillos

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Palacio de los Hornillos 39450. Las Fraguas (Arenas de Iguña)

Annibal Gonzalez de Riancho Gómez

Mariano Fernández de Henestrosa/1987

Annibal Gonzalez de Riancho Mariñas

PALACIO DE HORNILLOS EN LAS FRAGUAS DE ARENAS DE IGUÑA

es un palacio de estilo Neo Tudor inglés (basado en la arquitectura rústica medieval inglesa), construido para el duque de Santo Mauro Mariano Fernández de Henestrosa, jefe de palacio de Alfonso XIII, por el arquitecto inglés Ralph Selden Wornum entre 1897 y 1904.

La arquitectura inglesa construida entre finales del siglo XV y mediados del XVI, se le conoce con el nombre de arquitectura estilo Tudor y también por Old Inglish revival. La primera forma es debido a que esa era la de dinastía que reinaba por entonces en Inglaterra. Sin embargo, a este estilo se le atribuye los entramados de madera en las fachadas cosa que ya es reconocida que este elemento pertenece a una arquitectura anterior. Si bien es cierto que está arquitectura es de un estilo claro y contundente asimilado a la arquitectura señorial de las Islas Británicas y muy ligado al entorno rural.

El arquitecto Ralph Selden Wornum acababa de proyectar y ejecutar en el año en 1893, en San Sebastián el Palacio de Miramar para los reyes Alfonso XII y María Cristina en un estilo Neo Tudor y recibe el encargo por parte del duque de Santo Mauro de redactar un proyecto para una mansión de descanso en la finca que poseía en las fraguas de Arenas de Iguña. En esta finca ya existía una casona del XVIII y la preexistencia de la torre medieval de la familia Collantes, de la que en la finca hay una reproducción.

Este palacio tuvo una influencia en el entorno de la finca puesto que se construyeron varios edificios de estilo Old english en los alrededores. El duque hizo construir en una finca colindante un cottage que sirviera de residencia al arquitecto durante sus estancias en las fraguas, cuando visitara las obras del Palacio. Por supuesto que las cuadras, caballerizas y viviendas de los caseros, se acomodaron al estilo del edificio principal. Se construyó un edificio religioso, Iglesia de San Jorge, en principio fue un panteón familiar, de estilo neoclásico a imitación de un templo griego. La situación de este edificio respecto de la finca y del palacio forma con él un conjunto una imagen compositiva del pintoresquismo inglés.

He de señalar que las características del edificio del Palacio de Los Hornillos son las propias del estilo Neo Tudor, techos inclinados , entramado de madera a menudo relleno con ladrillos de espina de pescado , ventanas altas con parteluz , chimeneas altas, primeros pisos con embarcadero (sobresalientes) sobre porches con pilares, ventanas de buhardilla. Sin embargo en la cubierta utiliza teja cerámica, en contra de la lógica de usar el elemento constructivo por antonomasia en la cubierta de la arquitectura inglesa qué es la pizarra.

16/03/2022

43.190129, -4.059610

En el PGOU de 4/May/1987 en el Anexo nº 1 Fichas de Catalogación del Patrimonio lo cataloga con GRADO:Estructural.


Edificio de Correos de Santander

EDIFICACIÓN ADMINISTRATIVA

Plaza de Alfonso XIII nº 2 DP 39002. Santander

Annibal Gonzalez de Riancho Gómez

Estado Español/1918

Annibal Gonzalez de Riancho Mariñas

EDIFICIO DE CORREOS EN SANTANDER

El edificio de Correos actualmente en la plaza de Alfonso XIII, tiene un precedente que se encontraba en la plaza del Príncipe, en los bajos del Palacio Episcopal que allí existía.

El nuevo edificio de Correos de Santander se construye en 1918 según los planos de los arquitectos Secundino Zuazo y Eugenio Fernández Quintanilla, resultado de haber obtenido el primer premio del concurso nacional convocado en 1915.

Los arquitectos plantean un edificio contundente, exento, con una fachada principal centrada por dos torres laterales que mira al espacio abierto de la ciudad en la Plaza de Alfonso XIII.

En estos momentos, en los que se proyecta este edificio, el estilo es sin duda el concepto más discutido en la intelectualidad de la sociedad no solo española sino europea. Los arquitectos realizan una propuesta de estilo de arquitectura tradicional española, el llamado estilo Monterrey, se proponen continuar en la dirección indicada por Urioste y Velada en su proyecto de la Exposición Universal de Paris de 1900, en esta exposición el comité organizador había sugerido la conveniencia de representar en los pabellones los diferentes estilos nacionales. Así lo hicieron los arquitectos redactores del proyecto, el resultado tuvo mucho éxito y pabellón español fue muy alabado. Estilo que planteaba un regreso a la historia española y a la arquitectura tradicional frente a las corrientes modernistas. Esta propuesta fue defendida vehementemente por Leonardo Rucabado y Aníbal González en el Congreso de Arquitectos de San Sebastián de 1915. El primer edificio proyectado de acuerdo al «estilo Monterrey» fue el diseñado por Jerónimo de la Gándara en 1867 para el pabellón español de la Exposición Universal de París.

Así que este edificio de Correos, tuvo su implantación en 1918 y al cabo de 50 años necesita ampliarse, parece que las instalaciones se habían quedado pequeñas para la demanda exigida. Los arquitectos de la Dirección General de Correos, Luis Gamir Prieto, Carlos Sidro de la Puerta y Luis Carlos Ayuso del Valle, en el año 1969 redactan un proyecto de ampliación del edificio.

En el nuevo proyecto se respeta la estética exterior y el vestíbulo existente, qué es una de las piezas a destacar del proyecto de Zuazo y Quintanilla. Además de ampliar las secciones cartería, qué pasa de tener 116 metros cuadrados a 310, o de paquetería que se le asignan 444 m2, se mejoran las instalaciones de recepción muelles de carga y descarga, entre otros.

La fachada trasera que en principio daba a estrecha una calle, con la supresión del edificio de la plaza de la Asunción, pasó a ser una fachada urbana y ni más ni menos que la que se enfrenta a la ciudad y pasó de ser una trasera a una fachada urbana. Este cambio lo asumió perfectamente.

16/03/2022

43.461286, -3.806823

En el Plan General de Ordenación Urbana de Santander del Excmo. Ayuntamiento de Santander, figura en el Catalogado de elementos protegidos con NIVEL 1 de protección.


Casa del Duque de Almodovar del Rio

RESIDENCIAL UNIFAMILIAR

Paseo Juan Martínez Noriega 13. Comillas

Francisco Hernández Rubio

Duque Almodovar del Rio/1899

Ana María de la Lastra Valdor

Desde mediados del siglo XIX la Villa de Comillas sufre una importante transformación por la acción decisiva de la familia López Bru y de las familias vinculadas a ellos. Entre otras actuaciones, esta impronta se manifiesta en la construcción de edificios en el entorno de la Villa, como es el caso de la Casa del Duque de Almodóvar del Río, situada en una finca en lo alto de la colina de Moria, cerca de dos obras de Domenech: el Cementerio y el monumento al Marqués.

La presencia de esta destacada obra del arquitecto jerezano, señala los vínculos de las empresas navieras con los puertos del suroeste español como Cádiz y Sevilla.

La edificación destaca por su prominente situación sobre la cresta que domina la costa este de Comillas. Su volumen está determinado por el cruce a distinta altura de dos poderosos tejados de pizarra, donde la cubierta superior se realza con una fuerte inclinación de sus vertientes, cuya agudeza realza el cuerpo de fachada que se asoma transversalmente al borde de la ladera.

La casa, cuyo eclecticismo recrea elementos típicos de estilo inglés a la vez que insinúa decoraciones modernistas de carácter romántico y aire gotizante, que estuvieron de moda en todo Centroeuropa y que el arquitecto conocía perfectamente. En este sentido, la edificación se forma por la macla de diversos volúmenes dispuestos de manera sutilmente asimétrica, con una clara voluntad pintoresquista. Es característica la manera en que conviven y se funden en una misma arquitectura muy diversas tipologías y elementos arquitectónicos, como torres con cubierta a cuatro aguas, galerías a la manera de «bow-windows», aleros y adornos de carpintería en los testeros de cubierta acodalados con travesaños curvos, entrelazados de fábrica en los antepechos, chimeneas de ladrillo, balcones, terrazas y soportal. Una hábil composición es capaz de conformar un conjunto muy unitario y al mismo tiempo una diversidad de sus fachadas, e incorpora como característica muy singular el cruce de las diversas cubiertas que acompañan su diversidad volumétrica.

En su interior queda de manifiesto el estilo inglés como el mobiliario, la escalera referencia del sentido de confort que acompaña este tipo de cottage, chalet o casa de campo, dando idea de la manera pseudo-palaciega en que se incorpora la nueva burguesía empresarial a la vida en el medio campestre.

Esta casa y la metodología proyectual que desarrolla, es un evidente antecedente en la región de la forma de componer que posteriormente desarrollará Leonardo Rucabado y sus seguidores para constituir lo que será el estilo regionalista.

08/03/2022

43.387801, -4.291452

Edificio de viviendas en c/. Gomez Oreña 15

RESIDENCIAL VIV. COLECTIVA

C/. Gomez Oreña 15. Santander

Atilano Rodríguez Collado

1893

Ana María de la Lastra Valdor

En su libro de 1966 La arquitectura de la ciudad, Aldo Rossi planteó la ciudad como una creación de carácter colectivo en donde se enmarca la dialéctica entre el tejido urbano y el monumento. El edificio de viviendas que el arquitecto Atilano Rodríguez Collado proyectó en la esquina de las calles Gómez Oreña y Moctezuma – en realidad en la plaza de Cañadio, el histórico lugar rememorado por José María Pereda en su novela Sotileza -, es un excelente ejemplo en Santander de lo propuesto por Rossi, dado que actúa como parte del escenario urbano residencial que envuelve al monumento de la iglesia de Santa Lucía, obra de Antonio Zabaleta.

Pero esta interpretación de la estructura y composición urbana de la ciudad no debe ocultar la calidad del proyecto de Atilano Rodríguez. Arquitecto municipal de finales del siglo XIX, fue el responsable de importantes espacios urbanos que han ido conformando la ciudad, como la Alameda Primera, la plaza de Numancia o las primeras ordenaciones de El Sardinero, así como edificios que aún perduran como la casa-palacio de Juan Pombo o la casa Cortiguera.

El edificio que nos ocupa, es una composición casi cuadriculada que integra balcones, miradores y mansardas incrustadas en tejados de más o menos pendiente, pautadas mediante molduraciones horizontales, cornisillas que crean ritmos, pero prevaleciendo siempre la homogeneidad de los materiales empleados en unas y otras, creándose de este modo un cierto orden subyacente, a lo cual no deja contribuir el hecho de utilizar la sillería en el cuerpo bajo, prescripción normativa, y el sentido de planitud imperante en todas las fachadas, en las que, el margen de los acontecimientos puntuales de los voladizos, solo se agregan determinados temas decorativos, fundamentalmente en torno a los huecos y entradas.

La esquina está marcada mediante torrecilla en la última planta, miradores en el resto de las plantas de vivienda y en planta baja la apertura de un hueco.

08/03/2022

43.463712, -3.801738

Parque de Bomberos Voluntarios

OTROS/PARQUE DE BOMBEROS

Plaza de Numancia nº 6 Y 8. Santander

Valentín Ramón Lavín Casalís

Ayuntamiento de Santander/1897

Ana María de la Lastra Valdor

La tragedia que asoló la ciudad de Santander en 1893 con la explosión del carguero Cabo Machichaco motivó la decisión municipal de construir dos nuevos edificios para albergar en uno al Cuerpo de Bomberos en un edificio situado en la plaza del Río de la Pila y al Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios en otro sito en la plaza de Numancia.

Ambos edificios fueron proyectados por el arquitecto municipal y director técnico de estos Cuerpos Valentín Ramón Lavín Casalís, quien también proyectó el monumento al desastre del Cabo Machichaco. Si bien el edificio de los bomberos municipales ya ha desaparecido, aún se conservan tanto el monumento como la sede de los Bomberos Voluntarios.

Arquitecto municipal en el tránsito entre los siglos XIX y XX, Lavín Casalís ha tenido gran influencia en el desarrollo urbano de la ciudad y es el autor de numerosos edificios que todavía perduran.

Es un edificio que estilísticamente no puede ser adscrito a ningún movimiento concreto, entrando dentro de un difuso eclecticismo, acorde al momento de su construcción. Sin embargo, su presencia tiene un peso muy concreto, ordena y remata compositivamente de una manera muy interesante la esquina de la calle San Luis con la Plaza de Numancia, donde se sitúa el acceso bajo un elegante arco de medio punto en curva.

Su ubicación recuerda, además, a una plaza que ya no existe, como tal, a un magnifico espacio urbano ya desaparecido entre el tráfico rodado y los accesos a los aparcamientos subterráneos.

Se concibe como un bloque en cuyo centro se destaca una «torre-vigía» que viene a simbolizar el carácter vigilante del cuerpo de bomberos. Se acerca a los graciosos palacetes «fin de siglo» que Lavín construía en el Sardinero, lo que deberían ser edificios seriamente comprometidos con la función municipal que representaban, con la salvedad del tratamiento de las puertas principales, el almohadillado de la planta baja y caprichoso remate de la torre. Este edificio acusa esta incoherencia entre contenido y continente que le resta protagonismo en el entramado urbano.

La colocación de este edificio en esquina permite que la recta fachada se doble por el eje de la torre en el segundo, incorporando la entrada principal a la misma esquina, lo que facilitaba notablemente las rápidas salidas de los coches.

Lo más destacado del edificio es el patio poligonal interior, con estructuras vistas de hierro, que servía de cobijo al material mecánico y de carga para los arriesgados ejercicios prácticos de los apagafuegos. Se cierra con una lucera de hierro de 14,50 metros de altura, que viene soportada por ocho pilares de sillería.

El programa incluye un anexo destinado a viviendas y ciertos servicios comunes, como es el de una biblioteca en el piso principal.

08/03/2022

43.461425, -3.817414

Jardines de Piquio

URBANISMO, ESPACIOS PÚBLICOS Y PAISAJISMO

Jardines de Piquio. Santander

Ramiro Sáinz Mesones Martínez

Ayuntamiento de Santander/1910

Ana María de la Lastra Valdor

Jardines de Piquío: recibieron ese nombre porque tienen la forma del pico de un barco que se «adentra» en el mar, refiriéndose a las vistas que ofrece el final del jardín.

La ordenación de estos jardines comienza en las primeras décadas del S. XX, coincidiendo con el esplendor y desarrollo de la «ciudad – balneario» de El Sardinero. Estos jardines sirven de zona de transición entre el trazado urbano, el paseo marítimo elevado y el mar.

Este extenso jardín – mirador se ha ido configurando sobre la alternancia natural de las laderas y promontorios que bordean la bahía, integrando los aterrazamientos ajardinados con sus miradores, pérgolas, senderos, caminos, glorietas, etc, y los accesos a las playas. Este espacio se adapta al trazado geométrico y formal de los jardines con la topografía del terreno.

Los jardines de El Sardinero y de Piquio, con su disposición de línea continua al borde del mar, van integrando armoniosamente su propia vegetación y la visión sucesiva de las playas y acantilados, creando una escala paisajística de alternancia dinámica entre líneas horizontales blancas (las playas) y verdes (los jardines y laderas), en un sugestivo contraste de entrantes y salientes.

Estos famosos jardines son el final perfecto para un paseo por el Sardinero, o disfrutar de las vistas a las playas desde uno de sus bancos. Bien conservados y mantenidos, aparte de para pasear, se utilizan para pequeños eventos artísticos.

08/03/2022

43.473989, -3.783844

Hospital de Valdecilla

EDIFICACIÓN SANITARIA

Avda. Valdecilla 25. Santander

Gonzalo Bringas Vega

Ramón Pelayo/1929

Ana María de la Lastra Valdor

Para la construcción del nuevo hospital, se convocó un concurso abierto, en 1919, siendo ganada por los arquitectos Francisco Urcola y Eloy Martinez del Valle con la colaboración de Deogracias Mariano Lastra, siendo otorgado el 2º premio al proyecto de Javier Gonzalez de Riancho.

Es en el verano de 1920, cuando se coloca la primera piedra con la presencia de los Reyes, comenzando realmente las obras en Octubre de 1921. La escasez de presupuesto disponible hizo que aún en 1926, apenas se estuviera realizado el movimiento de tierras y parte de la cimentación y es entonces cuando aparece la figura de D. Ramón Pelayo dispuesta a financiar la terminación de la obra. D. Ramón Pelayo, indiano montañés, que hizo su fortuna en tierras cubanas, asume personalmente la construcción del nuevo hospital y encarga a D. Gonzalo Bringas, arquitecto de la Diputación, la redacción de nuevo proyecto, tras la renuncia de Urcola y Martinez del Valle a la dirección de las obras el 15 de Noviembre de 1926.

El nuevo proyecto es aún más ambicioso. Es importante reseñar que el programa no solo se limitaba a suplir unas carencias asistenciales patentes en la asistencia médica provincial sino que el afán de hacer un hospital modélico llevó a introducir en dicho programa espacios dedicados a: sala de conferencias, biblioteca, laboratorios o escuelas de enfermeras, existiendo en su lado sur junto al pabellón central, instalaciones deportivas, (pista de tenis). Era por tanto en la práctica además, un centro de docencia e investigación. En junio de 1927, Bringas presenta el proyecto de ejecución del hospital.

Es un conjunto de pabellones bajos salpicados por tramos de jardín; hay palmeras y arbustos en los parterres que cercan la finca, y caminos de grava compactan la imagen del complejo.

Es en el diseño arquitectónico de los diferentes pabellones, donde Bringas consigue una imagen personal y única. Son evidentes las referencias al «estilo montañés» pero mixtificado y contenido como corresponde a una especialización funcional muy exigente.

La extrapolación del estilo montañés a un gran edificio público se hacía más patente en los pequeños pabellones que conservaban en su imagen exterior el carácter domestico de la casa montañesa.

La estudiada variedad de las fachadas, en función de su orientación, sirve para encajar las referencias estilísticas propias de la arquitectura de Bringas, no exentas de audacia como los magníficos vuelos de las terrazas sobre imponentes ménsulas de volutas y rodillos que alcanzan una sugerente modernidad por su depuración en el pabellón de enfermedades infecciosas.

Es en las fachadas Oeste de los pabellones que aún permanecen donde la variada seriación de terrazas y galerías, unas lisas y otras utilizando «bow Windows» referencia a la inglesa arquitectura del Palacio de la Magdalena, en contrapunto a la fachada Este donde solamente los alfeizares y los huecos de ventanas orlados superiormente constituyen toda su decoración.

Las tres plantas de que constaba cada pabellón se comunicaban verticalmente por medio de un núcleo de escaleras y ascensores. Debajo de la galería de circulación que comunicaba todos los pabellones se encontraba ocupando su misma superficie otra de servicios por donde se canalizaban las instalaciones, de modo que cualquier reparación no perturbará el normal desenvolvimiento de las funciones hospitalarias.

La claridad de ordenación se vio alterada ya en los años 60 con las destrucción de las dos primeras filas de pabellones y la construcción de las dos torres e incluso en nuestros días la parcela original ha seguido colmatándose, perdiendo se esencia de ciudad jardín hospitalaria.

Hoy, desgraciadamente, de la ejemplar obra apenas queda la tercera fila de pabellones y la iglesia en uso.

08/03/2022

43.455760, -3.829709